La ciudad literaria de Julio Ortega

Leo a Plácido, el joven poeta

Posted by jortega@brown.edu on February 14, 2006

cubano fusilado: ironía
de la víctima que imaginó
en romance gongorino
un héroe tolteca capaz de perdonar.
¡A Martí, acribillado!
Breve arabesco de la frase;
hecha por el íntimo temblor
de su apremio.
Su verso es duro como de plata,
y al tacto, todavía ardiente.
A Zenea, que todo lo compara
con el azul isleño, cielo inmaculado
sobre su sangre.
A Casal, lujoso y tierno, muerto
demasiado temprano.
¡Y a Heredia, sin voz a los 31!
Estos muertos elocuentes
responden por la vida no del pasado,
que rozaron apenas,
sino del futuro donde se teje el hilo
de su sangre escrita.
Y dan de beber
a la boca de su muerte.