La ciudad literaria de Julio Ortega

Lo que nos queda es la letra: la vida

Posted by jortega@brown.edu on February 14, 2006

en su propio abecedario,
donde el dia se mide
silábicamente, como si el futuro fuese
un concurso de deletreo.
Pasado puro, su habla está hecha
de los lugares que el olvido hace mutuos.
Olvídalo todo menos el barroco
dedicado al sobrenombre.
No hay nada que recordar del rio
heracliteano que siguió de largo,
salvo la redundancia.
Ilusiones del nombre propio
cuando partida en dos la palabra
deja un residuo de sílabas,
la escritura sin firma.
La sílaba, Sibila,
habla todas las lenguas.
Sólo es analfabeta del futuro,
que escribimos tentativamente
como si lo recortáramos
letra tras letra.
ABC de un idioma
desaparecido.