La ciudad literaria de Julio Ortega

Poe visitaba aquí a una novia puritana.

Posted by jortega@brown.edu on February 14, 2006

Tomaban el té en el Ateneo, en la colina de Benefit St.,
de cara al poniente disuelto en el río.
Hellen vivía poco más allá, y estos pasos que doy
descuentan el drama del poeta enamorado
que insiste en la idea del matrimonio como su salvación.
Ella le pide dejar el trago.
No una prueba de amor
sino una demostración de salud.
Providence empedrada y florida en el verano verdinegro.
A una hora de Boston, en el coche de posta, Poe
escribió un arrebato de piedad, y ella, que era también
poeta, le respondió que sí. Luego que no.
El arrebato, sin embargo, la doblegó,
pero entre una y otra caída, Poe, como en uno
de sus cuentos, despertó muerto.
Ella le dedicó el resto de su vida, con la tolerancia
debida a la arbitrariedad.
Providence arde con la nítida agonía
de esta caminata parecida a su prosa:
las casas neogóticas, de ladrillo escarlata,
cierran los visillos del otro mundo.
Su fantasma es un anacronismo.
Sólo el río le presta sombra, anfibio.