La ciudad literaria de Julio Ortega

Guantánamo

Posted by jortega@brown.edu on October 4, 2006

Poemas de presos en Guantánamo
(Versión del inglés y nota de Julio Ortega)
Echándote, madre, de menos
Por Imad Abdullah Hassan
Echándote, madre, de menos, mi corazón he consumido.
Juro por la entera Creación que no sé cómo hablarte.
En la noche, en mi sueños sonámbulos, siento tu amor
Llamándome: Dónde está Imad?
Todos aquí han recibido cartas que alivian su corazón.
Pero yo, sufriendo, vivo en mi soledad, más lejos.

Aun si el dolor
Por Daddiq Turkestani
Aun si el dolor de la herida se acrecienta
Habrá un remedio para tratarla.
Aun si los días en prisión se alargan
Habrá un día para dejarla.
¿Es verdad?
Por Usama Abu Kabir
¿Ha vuelto a crecer la Hierba después de la lluvia?
¿Volverán las Flores a levantarse en la Primavera?
¿Es verdad que los Pájaros regresarán a casa?
¿Ha de volver el Salmón a remontar su corriente?
Es verdad. Esto es verdad. Y son verdaderos milagros.
Pero ¿es verdad que un día dejaremos la Bahía de Guantánamo?
¿Es verdad que ese día habremos de volver a casa?
Soñando con mi casa, me hago a la mar en sueños.
Para estar con mis hijos, cada uno es parte de mí;
para estar con mi mujer, y aquellos a quienes amo;
para estar con mis padres, los corazones más tiernos de mi mundo.
Yo sueño que estoy en casa, libre de esta jaula.
¿Me escuchas tú, oh Juez, me oyes acaso?
Somos inocentes, no hemos cometido ningún crimen.
¡Déjame libre, déjanos libres, si todavía queda justicia
Y alguna compasión en este mundo!
La verdad (fragmento)
Por Imad Abdullah Hassan
Inscribe tus cartas del corazón en esta cueva
Que harán camino hasta la Ciudad del Profeta.
Fue aquí que el Destino quedó absorto.
Oh Noche, estas luces que veo, ¿son reales?
***
He visto a los jóvenes de Mohamed,
¡Qué espléndidos y virtuosos son ellos!
Mucho tiempo fueron estregados por eventos,
Pero ello sólo ha acrecentado su ansia del Señor.
Años de eventos los habían confundido,
Pero ello sólo ha purificado el oro entre el polvo.
Aquí las mentes maduran aprisa.
Un día aquí es como dos meses en casa.
***
Oh Historia, considera. Voy ahora
A revelar el secreto de los secretos.
Mi canción revelará la opresión condenada,
Y hará que el sistema colapse.
Los tiranos, bien equipados y numerosos,
Resisten inconmovibles ante la faz de la Luz.
Ellos se mueven en la Oscuridad, guiados
Por el Demonio, con orgullo y arrogancia.
Ellos han convertido su tierra de paz
En una morada de hipócritas.
Han intercambiado la piedad
Por mercancía barata.
***
Tú, levántate y confronta los hechos.
¿Podrás enfrentarte al mal y la opresión?
No, tú nunca te resignarás a meras palabras.
Tú crees que la espada es el único árbitro.
***
Hermanos, soportad el peso de las pesadas cadenas,
No seáis confundidos por sus maliciosos designios.
Las ilusiones remontan esta barahúnda,
Hay sogas anudadas a la pared,
Y cada noche, en lugar de una novia, ellos
Te traen pena y abatimiento.
No tienes otra compañía que la Noche
Para quejarte del destino amargo.
No tienes otro camarada que la Noche
Para compartir tu tristeza.
***
Yo soy el Compañero de la Noche.
Yo soy quien rehusó la humillación en su propia tierra,
Aquel que no haya reposo.
Yo soy el que lleva el peso en su nuca,
Aquel que rehúsa zanjar.
Oh Noche, yo soy una luz que brilla
Que no podrás oscurecer.
Oh Noche, mi canción devolverá la dulzura de la Vida:
Los pájaros cantarán otra vez en los árboles.
El pozo de pena se vaciará,
La fuente de felicidad rebosará,
Islám triunfará en los confines de la tierra.
“Allahu Akbar, allahu Akbar”. Alá es nuestro Señor.
Ellos no comprenden
Que todo lo que necesitamos es a Alá, nuestro consuelo.

Nota
Estos poemas han sido publicados como primicia por Book Forum ( Nueva York, junio-sep. 2006) y son parte de los pocos que los abogados a cargo de la defensa de los presos de Guantánamo han podido recuperar. Marc D. Falkoff ( profesor en la Escuela de Derecho de la Universidad de Northern Illinois, y parte de la defensa, con la firma Covington & Burling, de 17 yemenis en Guantanamo ) explica que se trata de una mínima parte de los miles de versos escritos por poetas presos (como los hermanos Ustad Badruzzam Badr y Adurraheem Muslim Dost, liberados y ya en Pakistán, pero cuyos poemas siguen confiscados). La mayoría de poemas no ha sido declasificada por el Departamento de Defensa norteamericano porque si un verso dice “Perdóname, querida esposa,” se lo califica de intento de comunicación con una tercera persona (sólo pueden escribir a sus abogados) y su publicación queda prohibida. Bajo la ley actual, publicar ese poema sería un acto criminal. Falkoff anuncia que se están reuniendo poemas declasificados por el Departamento de Defensa para publicarlos en un libro, cuyas regalías serán donadas a la causa de los derechos humanos.