La ciudad literaria de Julio Ortega

Vida y Literatura

Posted by jortega@brown.edu on November 26, 2006

Vida y literatura, peligrosamente
Entrevista de Juan Francisco Ferre para SUR (Malaga, 2006)
¿Cuál de las dos es más peligrosa para la otra, la literatura o la vida?
Son, peligrosamente, una sola. Y tienen el significado que una y otra se dan, rabiosamente. El unico peligro real es la fama, que como decia alguien es un borracho que consume la casa del alma.
La creación literaria, la crítica, el ensayo, ¿qué fue antes en su vida?
Al comienzo y al final está la poesia, que está en el lenguaje aunque no en el diccionario. Pertencezco a un momento privilegiado en que la distincion de los géneros perdió fronteras gracias al desborde de la escritura, que diseña sus propias estrategias y adquiere la forma que la hace más libre. Asocio la critica al entusiasmo (no escribo sobre libros que no llegan a interesarme) y soy de los que creen que la teoria es una empatia comprometida.
¿Dónde residiría la vitalidad del “Boom” hispanoamericano? ¿Cuál es su canon personal de autores y obras?
El llamado “Boom” es una constelacion narrativa de la década del 60-70, de obras más que similares, religadas por el proceso desplegado de su fervor creativo. Esa vehemencia del lenguaje lo distingue y le da su fuerza de demanda y persuasión. Pero se debe no sólo a las obras sino a su lectura, a esa contaminación de creatividad. Creo que no hay gran literatura sin grandes lectores. En mi canon más personal navegan Borges, Lezama Lima, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Alfredo Bryce Echenique, desencadenando, en contacto con la lectura, renovado asombro y lección.
El “McCondo”, el “Crack”, tantas otras tendencias actuales en la literatura hispanoamericana, ¿debemos verlas como un signo de que las nuevas generaciones habrían roto con el legado de estos grandes autores?
Si, en cuanto han hecho suya la extraordinaria reserva de tecnologia narrativa propiciada por el “boom.” Ya no se puede hablar de una narrativa hispanoamericana, porque entre los jóvenes hay más diferencias de exploración que coincidencias temáticas. Los del “boom” son más “modernos,” se deben a una visión autonomista y libérrrima del acto literario. Los jovenes desmontan esa visión y diversifican registros, desde el barroco, la parodia y el espectáculo escéptico, hasta la recuperación de modelos genericos populares. Pero su estetica no deja de ser un desafio a los discursos dominantes y los canones de control. Yo creo que un escritor conformista es impensable.
Su atención crítica a la obra de escritores consagrados se complementa a la perfección con su interés en los nuevos nombres, ¿cuál es su secreto para mantener viva esa mirada plural?
La total gratuidad del acto literario. Cualquier voluntad programatica nos aleja hoy porque la voluntad de verdad nos resulta autoritaria. Quiza hemos liberado al “boom” del peso de la tesis, de la racionalidad demostrativa, ese optimismo modernista en la critica del mundo. La noción de lo nuevo es lo que me importa más en cualquier obra. Lo nuevo es un valor de actualidad que podemos recuperar en los clásicos tanto como en los más jovenes. Hoy creemos en el valor del instante porque lo más fugaz es lo más vivo. Por eso, lo propio de una vanguardia es su prisa en desaparecer. Ser la flor de un día, como los mejores poemas.
Las movilizaciones recientes han demostrado que los hispanos son una fuerza mayor de la política y la sociedad norteamericanas, ¿qué diría de la situación en este momento y, en general, del futuro del español y de lo hispano en Estados Unidos?
El español es uno de los mejores escenarios futuros de los Estados Unidos. Es una reinvencion de la politica y una ampliacion del horizonte cultural. Esa postulacion de la mezcla me parece lo más moderno, lo más nuevo, que ocurre ahora en el escenario norteamericano. Los hispanos renuevan el concepto de nación (hay más de una), amplían la noción de ciudadanía (tenemos más de una) y del diálogo (el monolinguismo es una enfermedad curable, como dicen en Los Angeles). Lamentablemente, en todas partes la migracion sufre hoy de la violencia de todo orden que el estado ejerce contra ellos haciendo causa de los miedos que dominan a la clase media. Pero si hay sensatez y visión de futuro, habrá dialogo y mejores alternativas. De otro modo, todos salimos perdiendo.
La España de Almodóvar es muy diferente de la que obligó a su compatriota César Vallejo a escribir “España, aparta de mí este cáliz”. ¿Cómo nos ve ahora, desde su atalaya transatlántica?
Sí, ahora es Almodóvar que dice “Latinoamérica, no apartes de mi este bolero.” La España de los años 30 fue el país menos autoritario de su tiempo (basta repasar las conquistas sociales de la República) pero le siguió la España acuertelada que ya sabemos (no hemos recuperado todavia los huesos de los represaliados), y la mayor diferencia hoy probablemente sea que hemos superado los extremos. La democracia es la posibilidad de perder por un número de votos, que siempre es mejor que ganar por un número de muertos. Yo diría, sin embargo, “España, aparta de mi este Canal.”
Una de sus grandes apuestas culturales es el “Proyecto Trans-Atlántico” que desarrolla desde la Universidad de Brown (Providence, Estados Unidos), ¿cómo lo definiría?
Como en el intento de responder todas las preguntas para prolongar la conversación entre España, América Latina, y los Estados Unidos, convocados por el español común. El Proyecto parte de las evidencias: leer un libro solo en su marco nacional se ha hecho melancólico, porque su interacción con el mundo la torna más viva; explicar las obras por su origen es cancelar su devenir, donde se despliegan con entusiasmo; y hasta las diferencias se tornan en pertinencias en un mapa más grande. Por lo demás, la cultura hispánica ha sido siempre un prodigio de la mezcla, de las sumas heterogéneas, con gusto por el barroco, lo ultramarino y excesivo. El Barroco, el Modernismo, las Vanguardias, son nuestra memoria de la mezcla y el modelo de un arte tan formal como pasional.
Ha conocido usted a tanta gente destacada del mundo de la literatura y la cultura, en general, que la curiosidad resulta inevitable, ¿para cuándo sus “Memorias”?
Serán unas memorias literarias, o sea, una vida contada como el arte de la lectura y el placer de la conversación.