Skip to content

“Bloqueo Digital. Perversidad en las autobiografías público-privadas”

2010 March 3
by Enric Bou

“Bloqueo Digital. Perversidad en las autobiografías público-privadas”, Nuevos Hispanismos interdisciplinarios y trasatlánticos, Ed. Julio Ortega, Frankfurt-Madrid: Iberoamericana Editorial Vervuert, 2010., 161-178.

Bloqueo Digital. Perversidad en las autobiografías público-privadas

Enric Bou

Brown University

1. ¿Qué es un blog?

El 3 de diciembre del 2008, Jon Stewart, el gurú de los telediarios satíricos norteamericanos, entrevistó a Arianna Huffington, la gurú de los blogs políticos. Cuando Stewart le pidió consejo para los bloggers, fue muy directa: “blog your passion and your secret passions” [escribe en un un blog tu pasión y tus pasiones secretas]. Cuando además le preguntó acerca del secreto para escribir bien un blog ella no dudó: “first thoughts, best thoughts.  You are supposed to write like you email” [las primeras ideas son las mejores. Tienes que escribir como si escribieras un correl] Estas afirmaciones son particularmente interesantes porque subrayan el carácter indefinido y el valor de borrador de este tipo de texto. Más tarde en la misma entrevista perseveró en esta noción y dio consejos aún más específicos: “Blogging is not about perfectionism. Blogging is about intimacy, immediacy, transparency, and sharing your thoughts.” Arianna Huffington había mencionado al principio de la entrevista que nacen 50,000 blogs cada día. Oyendo esto, Jon Stewart le dijo que daba la impresión que el blogging era una enfermedad de transmisión sexual. Y luego añadió sin atolondrarse: el blogging “is like intimacy without having to be in contact.” De estos comentarios podemos sacar dos conclusiones: escribir un blog es escribir sin preocuparse por el resultado final; se crea una situación de intimidad protegida, porque los bloggers crean un sentimiento falso de intimidad, como si sus practicantes usaran un preservativo. Desde la perspectiva del pacto autobiográfico se trata una comunicación “protegida”, una sorprendente perversidad digital[1].

Una viñeta publicada en The New Yorker en 1994 nos da más argumentos para detectar aún otra característica pertinente de la escritura de los blogs: su aislamiento obsesivo (Ver # 1). La imagen de los escritores aislados entre sí y del resto del mundo es un buen modo de ilustrar algunas de las características del nuevo tipo de escritura que representa un blog. De hecho “bloquear”, perderse (y ser descubierto) en el mundo digital se convierte en una situación oximorónica: una soledad intensa rodeada de millones de otros bloggers y (tal vez) de algunos lectores. A causa de la necesidad de atraer un público, el blogging tiende a vincular lo mejor de la escritura y la publicación tradicional y lo peor de la telebasura. Resulta en la creación de tipos de comunidades individuales egoístas y que tienden a actuar, como las definidas por Zygmunt Bauman. Discutiendo nuevas maneras de construir la identidad en la modernidad líquida, Baumann diferenció ingeniosamente entre comunidades “peg,” “cloakroom,” y “carnival”. Las comunidades  “peg” son las que se constituyen alrededor de eventos o de intereses, que proporcionan un foco temporalmente limitado; las comunidades “cloakroom” permiten la construcción de una identidad estilizada para cada ocasión particular; las comunidades “carnival”, en cambio, consisten en proporcionar un centro temporal y atractivo al cual pertenecer (Bauman 2000: 37 y 199-201). En muchos casos, el blogging es un vivo ejemplo de este enfoque líquido en la creación de comunidades. Como afirma Bauman de manera perspicaz:

One effect of cloakroom/carnival communities is that they effectively ward off the condensation of “genuine” (that is, comprehensive and lasting), communities which they mime and (misleadingly) promise to replicate or generate from scratch. They scatter instead of condense the untapped energy of sociality impulses and so contribute to the perpetuation of the solitude desperately yet vainly seeking redress in the rare and far-between concerted and harmonious collective undertakings (Bauman 2000: 201).

El aislamiento y la alienación, el contacto parcial, las tendencia a actuar al relacionarse con los otros, son de hecho reconocibles en el mundo virtual del blogging. La publicación de muchas guías dedicadas al blogging o su popularidad siempre creciente nos recuerda que ha entrado ya en la normalidad cotidiana. The Huffington Post Complete Guide to Blogging (2008), por ejemplo, pone el énfasis en, entre otras secciones: “getting noticed,” “building community,” “finding your voice,” que son algunas de las cuestiones más urgentes para cualquier ser humano cuando se relaciona con otros: cómo asegurarse el ser visto y escuchado.

Los blogs me recuerdan lo que mis hijos hacían en Kindergarten (escuela primaria): “show and tell,” una actividad importante tal cómo me la describió su maestra: hace que los alumnos se sientan muy orgullosos de lo que poseen y es una manera excelente de mejorar sus aptitudes sociales. Esto es precisamente lo que hacen la mayoría de los blogs: sus autores presentan en forma fragmentaria, lo que han visto, oído, leído, fotografiado. Los blogs se usan como un instrumento de conocimiento low-tech, más parecido a un simple libro tipo manual de instrucciones o de autoayuda, que a la gravedad de la enciclopedia Británica. Por último, es un excelente instrumento de expresión literaria. De hecho, la mayoría de los escritores que quieren ser alguien saben perfectamente que hoy en día tienen que escribir un blog. Otro aspecto digno de mención es el hecho que los blogs se dividen entre diaristas personales y blogs de comentario político, con una clara distinción entre la vida pública y la privada. Según las cifras estadísticas de NITLE (National Institute for Technology and Liberal Education) los blogs del primer tipo son escritos principalmente por mujeres, los del segundo por hombres (NITLE).

2. Diario y blog

Los diarios y los blogs tienen muchas cosas en común. Para comenzar, el hecho que los dos son un tipo de autobiografía, y como tales comparten muchos aspectos de la melancolía autobiográfica. Discutiendo el carácter de la autobiografía Robert Folkenflick presentó una paradoja interesante: “[a]utobiography […] has norms but not rules” (Folkenflick 13). En otras palabras: tiene estándares, pero no tiene reglas. Un escritor de un texto autobiográfico sabe muy bien lo que es escribir una memoria, un diario, un blog, pero está dispuesto a olvidar las reglas preexistentes, los ejemplos anteriores e inventar su modo de escritura.

Una norma significativa es la separación entre la imagen civil de un diarista/blogger y su representación mediática en la página escrita o en la pantalla fosforescente de un ordenador. En un capítulo de Le Livre à venir,  “Le journal intime et le récit,” Maurice Blanchot prestó alguna atención a la escritura de diarios. Indicó que un diario tiene que respetar una ley inescapable: el calendario. También discutió la imposibilidad para el diario de un escritor de revelar algo significativo sobre su obra literaria, porque son dos tipos de escritura muy distintos, y comunican –obra literaria y diario– experiencias muy disímiles. Así, según Blanchot, si un diario es la escritura de cada día, el ser humano que distinguimos en la obra literaria firmada por ese autor es divergente del ser humano que escribe el diario:

Il semble que doivent rester incommunicables l’expérience propre de l’oeuvre, la vision par laquelle elle commence, “l’espèce d’égarement” qu’elle provoque, et les rapports insolites qu’elle établit entre l’homme que nous pouvons rencontrer chaque jour et qui précisément tient journal de lui-même et cet être que nous voyons se lever derrière chaque grande oeuvre (Blanchot 1959: 258).

Por eso, concluye Blanchot, “l’écrivain ne peut tenir que le journal de l’oeuvre qu’il n’écrit pas” (Blanchot 1959: 258).

Históricamente, los diarios se construyen sobre el antagonismo entre la intimidad y el mundo. Es en este vacío donde el sujeto (el yo) duda entre una conciencia de lo efímero y la conciencia propia del autor que sabe que no es posible captar la realidad. Es esta duda la que indica las insuficiencias de este género literario, pero que a la vez le concede su fuerza característica. Pero los blogs, precisamente, explotan este antagonismo entre la intimidad y el mundo, borrando (o así lo creemos) las fronteras que pudieran existir.

Los diarios, por otra parte tienen sus propias limitaciones. Jorge Luis Borges imaginó en “Del Rigor de la Ciencia” un imperio donde la cartograía hubiera sido desarrollado al máximo:

…En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el mapa del Imperio, toda una Provincia.  Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos (Borges 1960: 106).

La provocativa paradoja de este texto subraya uno de los desafíos y defectos de cualquier diario: la imposibilidad de contar todo lo que ocurre durante un día. Sólo la repetición exacta de un día revivida segundo a segundo incluiría la experiencia entera. Tenemos que concluir que los diarios no pueden contarlo todo, y los lectores de esos textos se dan cuenta cabal de ese hecho. Como hicieron las “Generaciones Siguientes”, los escritores de diario prestan más atención a la parcialidad que a la totalidad, porque la fragmentación es la norma de este tipo de texto.

A medio camino entre una crónica privada, que acepta sólo un lector, y la conciencia de no poder captar toda la historia completa, un diario anda simultáneamente con unos pantalones de dos perneras, cada una confeccionada por un sastre distinto. En consecuencia nos damos cuenta de su duda característica: un diario destaca experiencias escritas en el apremiante ahora, sin prestar ninguna atención a explicar una vida entera en su integridad, como sí sucede en el caso de la escritura de un libro de memorias. Por eso un diario pertenece al presente, donde se escribe, pero cuando se lee en el futuro, provee al lector un sentido del pasado. Así sucede en el caso de El Quadern Gris de Josep Pla, donde contempla su presente, da testimonio de su transformación como escritor (Pla 1966). Pero es también un diario manipulado. Una primera versión fue escrita en 1918-19, pero la versión final “oficial” fue completamente reescrita en 1966, convirtiéndose por lo tanto en una memoria ficcionalizada de sus primeros años (Pla 2005).

La escritura tradicional de diarios no recibió muchos elogios por parte de Roland Barthes. En su conocido Roland Barthes par Roland Barthes declaró que en un diario hay una reducción en entidad de lo que se escribe. De una composición organizada, bien considerada, una “dissertation” (en francés), un tipo de ejercicio escolar de reconocido prestigio en el sistema educativo francés, los textos degeneraban hacia el fragmento, y del fragmento al “diario.” Barthes era extremadamente crítico: “Le ‘journal’ (autobiographique) est cependant, aujourd’hui, discrédité. Chassé-croisé [desencuentros]: au XVIe siècle, où l’on commençait à en écrire, sans répugnance, on appelait ça un diaire: diarrhée et glaire.” Y concluyó: “Production de mes fragments. Contemplation de mes fragments (correction, polissage, etc.). Contemplation de mes déchets (narcissisme)” (Barthes 1975: 99). Esta opinión es extremadamente negativa respecto de la escritura de diarios, y puede tener algún sentido en la discusión del blogging. Barthes percibe los diarios como diarrea o secreción vaginal femenina, o incluso excremento.  Una consecuencia involuntaria de esta dura crítica es que nos hace prestar atención a la singularidad de estos textos. Son escritos periódicamente, tienen un valor más íntimo que público, serán leídos por un círculo pequeño, yo, algunos bloggers.[2]

Entre los diarios y los blogs podemos indicar ya una diferencia fundamental. Muchos blogs son textos escritos por rabia, escritos sin reflexionar mucho, sin deliberar. Están escritos en un momento de exceso reactivo y pueden ser ofensivos, puesto que carecen del carácter secreto de los diarios. De hecho muy pocos diarios se publican antes de la muerte del autor. Los bloggers, en cambio, inmersos en la inmediatez del presente, (escritura y lectura) están muy cerca del concepto Barthesiano de diarrea. Lo llevan incluso un paso más allá.  En la soledad de un WC, en donde comienza cada blog, los bloggers escriben en las paredes sin ningún tipo de control, sin la intervención de un corrector de estilo, o un director, de la editorial del diario o revista, que ejerza algún tipo de control, protegido en muchos casos por la anonimidad. La soledad del WWW se convierte en un tipo de sepulcro virtual donde todo es posible y nada se lee.  El WWW puede ser percibido entonces como una especie de serie de camposantos habitados por los muertos vivientes.

De la observación precedente podemos deducir que los blogs tienen una ansiedad específica: alcanzar la popularidad. Hay que ser leído (recibir “hits”), visto, discutido. Aún más que en los otros medios de comunicación, o como en la telebasura, donde los llamados “índices de audiencia” son los dictadores del éxito. Y de la publicidad, algo también inherente a los blogs. Para empeorar las cosas existe el “Dantuluri’s law of Blog Purity,” que afirma que un blog no puede ser popular y puro a la vez. Un blog puede ser o puro en su contenido o convertirse en popular por su habilidad de modificar la intención original. En otras palabras, un blog deja de ser puro el momento en que se pone popular. [3]

3. PublicoPrivado

¿Son los blogs una nueva forma de exhibicionismo? ¿O bien un lugar ideal para el intercambio rápido de ideas? ¿Un lugar para ser visto y para autoafirmarse? Lo peculiar de los blogs es su falta de intimidad, o mejor dicho, una contradicción de términos: su intimidad pública. Como lo expresa el psicoanalista francés Serge Tisseron, nos enfrentamos a un nuevo fenómeno, que él llama “l’extimité” (Tisseron 2001). Esto es muy obvio en los llamados reality shows, uno de los programas básicos de la telebasura. Los blogs pueden ser relacionados con lo que en las ciencias sociales se conoce como un “journal de cours” o el “journal de recherche.” Es un tipo de diario científico donde un equipo de investigadores escribe “au jour le jour comme dans un journal intime, des petits faits organisés autour d’un vécu dans une institution” (Lourau 1988: 202-3). Estos diarios son leídos por una colectividad, no por un solo lector como el diario íntimo, y serían buenos ejemplos de la situación que se produce en la escritura y lectura de los blogs, una especie de pre-blogging.

Pero es muy difícil poner al mismo nivel los diarios y los blogs. Por un lado, la manera en que se distribuyen crea una serie de problemas completamente distintos para ellos. Los blogs son publicados en la red, con la posibilidad de un vasto público lector que lo lee instantáneamente, después de su publicación. Las páginas de un blog se ponen al día muy frecuentemente, a veces cada día, como se hace en un diario. Uno puede establecer conexiones con otros blogs (o blogrolls). Mediante la publicación en la red, los blogs tienen un estado provisorio, uno nunca sabe cuando serán interrumpidos o si serán trasladados a otro sitio (como en el caso de los bloggers de Bagdad, desaparecidos, ejecutados o silenciados). Mediante la interconexión se convierten en hipertexto. Los blogs se han vuelto el instrumento de comunicación de preferencia cuando otros medios tradicionales son atacados o muestran sus limitaciones y su censura: como se vio en la candidatura a la presidencia de los EE.UU de Howard Dean o Barak Obama, después del 11 de septiembre, antes del ataque a Iraq, o  después del tsunami del 2004, o para poder comunicar noticias acerca de la oposición política en Cuba, o en el período post-electoral  en Irán.

Muchas definiciones han sido desarrolladas y algunas podrán ser útiles para comprender la novedad de este formato. En francés usan un neologismo derivado del inglés “to blog” (una contracción de web + log) “bloguer.” En catalán utilizamos “blocs”. De esta palabra deriva un verbo de uso menos común, pero particularmente interesante “bloquejar” (bloquear). Así “blocatge”, que según el diccionario quiere decir “Alteració del pensament en què es manifesta un grau màxim d’inhibició mental, que comporta l’absència de pensaments nous en una direcció determinada”, puede servir para referirse a una situación de escritura en dificultades, como en la viñeta de The New Yorker. Pero es el mismo  diccionario que acude a socorrernos y nos provee una solución. “Bloc” también quiere decir: “bloc de paper (o simplement bloc). Llibreta de la qual hom pot arrencar els fulls fàcilment. Un bloc quadriculat, amb espiral. Un calendari de bloc.” Se podría adaptar al español, puesto que según el diccionario de la RAE bloc significa “Conjunto de hojas de papel superpuestas y con frecuencia sujetas convenientemente de modo que no se puedan desprender con facilidad.” Y de ahí se llega fácilmente a “bloquear”. Los blogs tienen algo de obstrucción para la escritura. Algunos blogs literarios, en cambio, se convierten en instrumentos de propaganda para propósitos estéticos, prosiguiendo por otros medios (o por medios más contemporáneos) lo que una publicación literaria tradicional no puede lograr.

Puede ser pertinente preguntarse también si los blogs son una nueva forma de escritura o no. Tal vez son un nuevo modo de publicar, sin todas las categorías, restricciones, sin todo el trabajo editorial (poder, censura, y control) asociado con la publicación tradicional, el tipo de texto que ha pasado por un proceso “editorial”, y que uno suele leer en un periódico o en forma de libro. El blogging ha creado una nueva clase social virtual (o grupo), el “bloggery” (inglés), “bloguesía” (español), “blokesia” (catalán).

El circular por la red internéctica se ha convertido en una actividad preferida en nuestra realidad líquida WWW, donde pasamos una gran parte de nuestras vidas  “navegando.” Leer en la red tiene un nuevo significado, porque el verbo preferido es “to browse,” que significa “survey objects casually, especially goods for sale,” o “scan through a book or magazine superficially to gain an impression of the contents.” Los internautas navegan el WWW (la Red) y son simultáneamente productores y consumidores de información. Se convierten en “escrilectores.” Le Nouvel Observateur observó el 26 de mayo del 2005, no sin angustia, que los blogs literarios son una competencia desleal con los periodistas literarios tradicionales y los reseñadores de libros. De hecho, uno de los blogs más populares en catalán es escrito por un autor anónimo “El Llibreter”. Ha podido presentar una visión revolucionaria por alternativa de un sistema literario corrupto. Lo cual no deja de ser viento fresco en un sistema dominado por grupos editoriales de comunicación que también controlan suplementos literarios y cadenas de televisión. Los blogs representan una esperanza de liberarse de la dictadura del monopolio informativo.

Los blogs crean una frontera distinta entre público y privado. De hecho, como hemos visto, son diarios públicoprivados. Desde la invención del periodismo, muchos escritores han escrito un tipo de diario público: Marc Twain explicando sus viajes por Europa (Innocents Abroad 1869), Rubén Darío visitando Francia y España en busca de compañeros “modernistas” (Los raros 1896-1905), o su seguidor Pere Gimferrer meditando sobre su realidad literaria artística, hecha de libros, películas, e imágenes (Dietari 1979-1981). Todos han hecho un buen trabajo escribiendo “en vivo,” y compartiendo con el público sus pensamientos íntimos, con amplio éxito. La novedad asociada con el blogging está en el hecho que virtualmente cualquiera puede escribir y publicar uno. Esto lleva a una falta de control editorial, que deja que los escritores de blog publiquen sin constreñimientos, y con un estilo sin regular. Más libre y en una situación más anárquica.

4. Tipos de blog

Podemos enumerar algunos tipos de blog: las quejas o cartas al editor; las acusaciones o “dazibao,” un cartel o mural escrito con letras muy grandes, que fue utilizado durante la revolución cultural china para hacer denuncias políticas públicas; las cartas abiertas en contra de políticos, servicios públicos (infraestructuras destinadas al fracaso); el libro de quejas y comentarios, parecido al que encontramos en un restaurante, una exposición, o un funeral; los sermones y discursos políticos, todos contaminados por una retórica particular, intentado convencer al cliente. ¿Será posible (o incluso justo) tratar de distinguir tipos de blogs? La industria artesanal de los blogs se caracteriza por su presencia masiva y su condición heterogénea: normas sin reglas. La mayor parte de los blogs son una mezcla de estos tipos. El tema y/o el humor del autor exige el uso de uno u otro tipo.

En el mundo anglosajón uno nota la presencia de blogs importantes de ficción, en la unión entre autobiografía y ficción. Yo diría que hay muchos menos en español, donde no puedo localizar casos similares. Ejemplos excelentes de este tipo de escritura creativa digital en inglés sería el hipertexto popular de Shelley Jackson MY BODY (http://www.altx.com/thebody/) donde la autora confunde [de-familiariza] el discurso autobiográfico y lo convierte en ficcional. Este caso es muy semejante al del “web art”, en donde se enfatiza la textualidad y lo narrativo. Otro ejemplo de este tipo de narrativa hipertextual es “Six Sex Scenes” de Adrienne Eisen (www.altx.com/ebooks/scenes.html).[4]

En el mundo hispano los blogs más populares (en su mayor parte localizados en España) son de otro tipo. En una clasificación mundial de blogs entre los veinte primeros sólo tres son europeos. Son blogs técnicos, para “nerds” (empollones de la tecnología): “Techcrunch” (Francia) es número 10, “Microsiervos” (España) es número 13 y “Basic Thinking” (Alemania) es número 18. Los blogs españoles más populares son dedicado a cuestiones de informática e internet. El resto, con muchos menos lectores, pero mucho más interesantes de leer son, como sucede en todo el mundo, son los dedicados a la política[5]. Con todavía menos lectores encontramos los blogs literarios.

A pesar de su carácter más minoritario, es en el mundo de los blogs literarios donde podemos encontrar algunos ejemplos extremadamente interesantes. Vale comentar una breve selección de algunos de ellos, en especial por lo que tienen de sintomático de una nueva tendencia en literatura. Son buenos ejemplos de cómo las transformaciones que producen las nuevas tecnologías en los medios de comunicación están transformando el modo cómo pensamos acerca de nosotros mismos (Gere 2008: 203). También son muestra de cómo los nuevos medios ofrecen otras posibilidades para desarrollar las viejas ambiciones del escritor: ser leído y valorado (criticado).

Todos estos blogs son muy creativos, están dirigidos a un público lector intelectual, y una gran parte de ellos tienen un programa específico que defender: la nueva literatura “afterpop” (Fernández Porta 2005, 2007) o “mutante” (Ferré 2003, 2005). Fernández Porta defiende una narrativa influenciada por los audiovisuales que considera la verdadera alta cultura crítica de nuestra época. Apuesta por un mundo, una cultura tecno-pop, de adaptación a las nuevas posibilidades tecnológicas de la cultura audiovisual, mediática o electrónica, y de integración de los referentes de la cultura de masas, que ahora tienen en cuenta el carácter pasajero, el fenómeno de la inmigración y la globalización. Ferré, por su parte, apuesta en “La literatura del post” (2005), por una literatura que ha perdido su centralidad en el sistema cultural, y que reacciona adoptando una actitud contaminada, mestiza, en relación con la baja cultura o los otros medios. Se manifiesta rebelde respecto a tradición, por la renovación temática y formal. En la nueva literatura se incluye la ciencia y la tecnología, la economía y la ideología. Por ello es una escritura mutante en relación a un mundo contemporáneo en continua transformación. Es también mutante porque es consciente de la realidad mediática, viviendo de los referentes virtuales (digitales) y televisivos disfrutando de una saturación mediática: “cada uno a su manera, por supuesto han comprendido que habitan una época de saturación mediática y mediación sistemática (…). Así creen responder también, generando narrativas interferidas de uno u otro modo por la cultura de masas circundante, a la pixelización del relato colectivo y la digitalización de la realidad” (Ferré: 2005: 17).

Estos blogs literarios están todos escritos en una jerga parecida. En este caso es obvio que este grupo de escritores pertenece a su tiempo y us el blogging como si fuera el equivalente de las tertulias decimonónicas. Sólo hasta cierto punto. Es obvio que están promoviendo un programa de renovación literaria, y la escritura de blog se convierte en su arma preferida. En efecto, el blogging se convierte en medio y mensaje en esta transformación. Entre otros muchos se pueden destacar: “Vicente Luis Mora. Diario de lecturas” (http://vicenteluismora.blogspot.com/). Según la declaración inicial del mismo: “En este blog se intenta una lectura crítica de literatura -y otras cosas- alternativa a la común: buscamos una crítica para el siglo 21 en tiempo real.” Mora es el autor de Pangea. Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo (2006). Como afirma en su ensayo más reciente, La luz nueva (2007): “Pangea representa el actual estado del mundo, indisociadas  ya sus vertientes físicas concretas y las digitales o abstractas, y el arte pangeico sería aquel que responde ya plenamente a este nuevo (…) estado de cosas” (Mora 2007: 72). Jorge Carrión, que es uno de los narradores incluidos en la antología “mutante”, escribe un “blog nómada sobre libros y viajes” “jorgecarrion.com/blog” (http://www.jorgecarrion.com/blog/). Juan Francisco Ferré, por su parte, mantiene un blog titulado La vuelta al mundo. Juan Francisco Ferré” (http://juanfranciscoferre.blogspot.com/). También es digno de mención el de Agustín Fernández Mallo, el autor de Nocilla Dream, una de las obras que inició la era afterpop o mutante: “Blog de Agustín Fernández Mallo. El hombre que salió de la tarta” (http://www.alfaguara.santillana.es/blogs/elhombre). Él es uno de los nuevos escritores españoles, que en el año 2000 acuñó el término “Poesía Pospoética” (explorando las conexiones entre artes y ciencias). Su novela del 2006 Nocilla Dream es la primera del “Proyecto Nocilla,” una trilogía que, se empeña de un modo claramente programático una renovación crítica de la literatura española. Para ello el blog, y el diálogo entre los mismos es una de las características de difusión y un elemento clave en el propio programa.

En la América hispanohablante encontramos también algunos blogs de gran interés. El fenómeno de la renovación literaria  (o al menos de su demanda urgente) a través de los blogs ocurre tambien entre los escritores jóvenes. Un caso notable es el de la escritora Vivian Abenshushan (http://www.desokupados.blogspot.com/) una las mejores escritoras jóvenes, que tiene un blog contra el trabajo, que en una variante de las actitudes contra el bloguismo, actualiza poco: “Nuestro caso, en pocas palabras, es éste: hemos perdido toda facultad de trabajar en cualquier cosa que no sea la crítica sistemática del trabajo forzado. En eso nos empeñamos todos los días, durante jornadas magníficas de ocio e incertidumbre.” Esta escritora fue incluída en la antología Best of Contemporary Mexican Fiction editada por Álvaro Uribe.  Como es de rigor, el listado de blogs constituye un pequeño mapa de los más afines a su acción cultural. Heriberto Yepez es autor de un blog bilingüe, en español e inglés, en el que escribe sobre cuestiones de prácticas culturales, entre la teoría de la cultura, la sociología y la denuncia de desastres contemporáneos como Tijuana (http://heriberto-yepez.blogspot.com/). Aquí el blog se utiliza como repositirop de textos ya publicados en revistas que tienen a sí una nueva vida. Es destacable, por ejemplo, un texto del 2004: “A Ten Step Program (Or A User’s Guide) On How | Mexicans And | Americans | Can Know | They Have | A Body”.   Son también conocidos los blogs de Cristina Rivera Garza (http://cristinariveragarza.blogspot.com/), o el del joven crítico peruano Gustavo Faberon, que incluye otros blogs peruanos y latinoamericanos (http://puenteareo1.blogspot.com/).

En catalán podemos destacar iniciativas semejantes, aunque con su propia especificidad. Siendo una lengua minoritaria, la publicación en la red ha llenado un vacío en términos de capacidad de publicación, y – tal vez – de público lector. Es sorprendente comprobar que según NITLE (National Institute for Technology and Liberal Education), en las estadísticas que muestran en su NITLE Blog Census, el catalán es una de las lenguas más usadas en los blogs. Aunque los datos sean de junio del 2003, los resultados son bien interesantes. Aproximadamente el 60 % de los blogs están escritos en inglés (Ver # 2). Existen estadísticas de lenguas aún más sorprendentes, lo que explica la manera en que se presenta el blogging en las versiones española y catalana de Wikipedia. En la definición de blog en Wikipedia hay diferencias asombrosas entre la versión catalana y la española. La primera presta mucha más atención al censo, porque muy sorprendentemente el catalán fue la segunda lengua más usada en el 2003. Esto no es de interés en la versión española de Wikipedia, donde se presta mucha atención a la etimología y se trata de averiguar cual es la palabra apropiada. Proponen “bitácora”, que es entendido como “sitio electrónico personal, actualizado con mucha frecuencia, donde alguien escribe a modo de diario o sobre temas que despiertan su interés, y donde quedan recopilados asimismo los comentarios que esos textos suscitan en sus lectores.”

Una de las aventuras digitales más interesantes es aquella promovida por “VilaWeb”, una operación periódico digital, estación de televisión, y “bloc”. Muchos escritores catalanes publican allí sus meditaciones digitales. Otra iniciativa notable es un blog creado a partir de la reedición en versión digital de uno de los diarios personales más conocidos escritos en catalán, entre 1918 y 1919. Se trata de El quadern gris. Al cap de 90 anys de 1996. (http://elquaderngris.cat/blog/index.php). Hay un grupo de blogs literarios que presentan afinidades con el caso antes indicado de los blogs en español. Así por ejemplo existe un grupo de escritores que utilizan el blog y el diálogo entre ellos para reflexionar sobre las nuevas tendencias (la nueva realidad) en la literatura catalana. Destacan el de Josep-Anton Fernàndez, “El malestar en la cultura catalana” http://malestar.cat/, un blog dedicado al libro del mismo título, que contiene algunas clarividentes y funestas opiniones sobre el futuro de una cultura minoritaria como la catalana: “Siguem radicalment optimistes : nosaltres i la nostra cultura no ens podem morir, ni ens poden matar, perquè ja estem morts”. Oriol Izquierdo, que actualmente dirige la “Institució de les Lletres Catalanes”, es el autor de “Oi? Algunes notes d’un bloc d’Oriol Izquierdo” (http://blocs.mesvilaweb.cat/bloc/44). Es fundamentalmente un diario de lecturas en el cual las entradas siempre iluminan, retrospectivamente, por su interés en la literatura desde una perspectiva histórica; o en el presente, atento a las novedades más recientes.

Jaume Subirana es el autor de “Flux” (http://jaumesubirana.blogspot.com/), un diario digital. Subirana es autor de diarios en formato papel con libros como Suomenlinna (2000), y fue de los primeros en trasladarse al formato digital. Adrada (2005) es una publicación en papel que proviene de una selección del blog. La inmediatez del blog (pasado a libro se asegura la supervivencia de formatos) pone el énfasis en el presente: suyo (del escritor) y nuestor (del lector), como un tipo de testimonio. Com ha indicado Ricoeur, el testimonio es el camino por el que transitar entre la memoria y la historia. La memoria nos ayuda a recordar y a distingir entre sombras y luces, entre el olvido y el recuerdo. Y el diario-blog es como una “inversión”, libreta de ahorros de la vida y libro de contabilidad de las entradas y salidas de sentimientos, lecturas y escrituras. Uno de los propósitos que guiaban a Jaume Subirana en Adrada. Gosa poder ser fort, era “la recerca d’una suma de relats parcials amb prou parts perquè arribés a semblar personal” (Subirana 7). Fragmentos de vida y de vidas se nos presentaban en organización caleidoscópica, siguiendo un orden temporal inverso, el paso de los años al revés, disuelto en el caos de los meses, leídos en el retrovisor de la memoria. Al sustituir por breves títulos las fechas obligas de los diarios pre-post-modernos se crea un efecto desorientador. O reorientador. La atención no se centra en el progreso de una vida, sino en la ambigua e inquietante monotonía de las obsesiones: del autor y del mundo de ideas o hechos de crónica en que vive inmerso. Así destaca en el diario-blog de Subirana, como en el de todos los escritores la vida que es pasión que es la literatura. Como actor y espectador. Como degustador. Los blogs representan la superación de algunos de los mitos de la verdad instaurados por el fundamentalismo autobiografista (Lejeune 1975, 1986). En la literatura autobiográfica más reciente, ya no es necesario contarlo todo y los autores se acercan a nociones de la autoficción y –aparentemente– se desnudan ante el lector en ejercicions de autoreflexión, sobre la problemática del propio texto que escriben. Los textos del autobiografismo, los diarios, los cuadernos de notas, las cartas las autobiografías, memorias o blogs son, en opinión de Subirana menos indiscretos e impúdicos que la mayor parte de la poesia, la ficción, el teatro o los guiones que se escriben (Subirana 33).

5. Conclusión

¿Son los diarios o los blogs textos dignos de escribir o de ser leídos? Uno puede plantearse qué sucederá con la mala y corta vida de tantos textos literarios en Internet. ¿Se llegarán a estudiar como manifestaciones literarias, incorporadas a los programas de estudio o a las pruebas de selectividad? ¿O sólo ocurrirá así cuando se produzca un proceso de inversión en el progreso y se conviertan en libro? Quizá así, sí. Domados bajo el viejo formato analógico, entonces podrán salvarse, mostrando alguna de las flaquezas de la supuesta revolución digital. Después de la segunda Guerra Mundial la escritura de cartas cayó en picado. Uno puede acordarse del slogan de USPS, el servicio de correos estadounidenses, en los cuarenta, que enfureció a Pedro Salinas: “Wire don’t write”. Y luego vino la Revolución digital. Los escritores de yméiles y los bloggers forman parte de un renacimiento autobiográfico asombroso. ¿A dónde nos llevará? De todos modos los bloggers representan una innovación fascinante, apropiando elementos del pasado (la escritura de diarios), innovando con su exhibición sin problemas de la intimidad. Estos esfuerzos publicoprivados (basados en la extimité) hacen mucho para mejorar la jungla aburrida de la cotidianidad postmoderna. Escribir los pensamientos personales en una hoja de papel o en la pantalla fluorescente del ordenador, puede proveer un momento de excepcionalidad, un refugio contra la monotonía, cuando nos perdemos en una serie de días que son difíciles de distinguir entre sí. Es una invitación a dibujar un tipo de mapa distinto del que proponía el Emperador de Borges. En vez de una imagen exacta y completa de la realidad, el mapa de los bloggers presenta una realidad parcial fragmentada y falsa, pero muy viva. Una realidad que ha sido librada a las “Inclemencias del Sol y de los Inviernos,” un espejo de nosotros mismos, perdidos en el ciberespacio. Cuando ya lo hemos leído todo y no tenemos nada más que añadir, o que escribir. “Desbloquear” y compartir nuestro ser íntimo puede ser una solución a la perversidad digital temida por Barthes. Y es sin duda uno de los caminos de avance de la nueva literatura. Los blogs literarios, por su calidad estética, literaria, de pensamiento, demuestran que la definición de Huffington es aplicable sólo para ese (alto) porcentaje de blogs que son confesiones adolescentes, atentas a la explosión al ruido, y no a la calidad de la carga que llevan. A pesar de su condición de perversidad, o precisamente por ella, los blogs literarios están protagonizando la renovación de la literatura.

Obras citadas

Barthes, Roland (1975): Roland Barthes par Roland Barthes. Paris: Seuil.

Barthes, Roland (1979): “Délibération.” Tel Quel. 82: 8-18

Bauman, Zygmunt (2000): Liquid Modernity. Cambridge: Polity.

Blanchot, Maurice (1959): “Le Journal intime et le récit.” Le Livre à venir. Paris: Gallimard: 271-79.

Borges, Jorge Luis (1960): “Del rigor de la ciencia.” El Hacedor. Buenos Aires: Emecé: 106.

Bou, Enric (1997): “A la búsqueda del aura. Literatura en la Internet”, en: Romera Castillo, José, Gutiérrez Carbajo, Francisco y García-Page, M., Literatura y Multimedia (Actas del VI Seminario Internacional del Instituto de Semiótica Literaria, Teatral y nuevas tecnologías de la UNED; Cuenca UIMP, 1-4 julio 1996), Madrid: Visor: 163-180. Reimpreso en www.uoc.edu/in3/hermeneia/sala_de_lectura.

Editors Huffington Post (2008):The Huffington Post Complete Guide to Blogging. New York: Simon & Schuster.

Fernández Porta, Eloy (2007): Afterpop: La literatura de la implosión mediática. Córdoba: Berenice, Editorial.

— (2008): Homo Sampler. Tiempo y consumo en la Era Afterpop. Barcelona: Anagrama.

Ferré, Juan Francisco (2003): “El relato robado. Notas para la definición de una narrativa mutante”, Quimera, 237: 29-34.

Ferré, Juan Francisco, y Ortega, Julio eds. (2005): Mutantes. Narrativa española de última generación. Córdoba: Berenice, Editorial.

Genette, Gérard (1981): “Le journal, l’anti-journal.” Poétique. 47: 314-22.

Gere, Charlie (2008): Digital culture, London: Reaktion Books.

Lejeune, Philippe (1975): Le pacte autobiographique. Paris: Seuil.

—. Moi aussi (1986): Paris: Seuil.

Lourau, René (1988): Le journal de recherche : matériaux d’une théorie de l’implication. Paris: Ed. Méridiens-Klincksieck.

Mora, Vicente Luis (2006): Pangea. Internet, blogs y comunicación en un mudo nuevo, Sevilla: Fundación José Manuel Lara.

Mora, Vicente Luis (2007): La luz nueva. Singularidades de la narrativa española actual, Córdoba: Berenice.

NITLE: www.nitle.org

Pla, Josep (1966): El quadern gris. Un dietari. Barcelona: Edicions Destino.

Pla, Josep (2005): El primer quadern gris. Ed. Edició facsímil a cura de Xavier Pla. Barcelona: Edicions Destino.

Ricoeur, Paul (2000): La mémorie, l’histoire, l’oubli. Paris: Éditions du Seuil.

Subirana, Jaume (2005): Adrada Gosar poder ser fort. Barcelona: Edicions 62.

Tisseron, Serge (2001): L’intimité Surexposée. Paris: Editions Ramsay.

Uribe, Álvaro, ed. (2009): Best of Contemporary Mexican Fiction. Urbana Champaign, IL: Dalkey Archive Press.

# 1

# 2


[1] En español hay una reflexión en marcha acerca de la cultura digital que está a carg de algunos de los protagonistas de los blogs literarios más notables. Véase, por ejemplo el libro de Vicente Luis Mora, Pangea. Internet, blogs y comunicación en un mudo nuevo (2006), una reflexión de los inicios de la transformación, en Enric Bou “A la búsqueda del aura.  Literatura en la Internet” (1997), las publicaciones y actividades del grupo de investigación que dirige Laura Borràs de la UB “Hermeneia” (www.hermeneia.net), o las reflexiones de José Antonio Millán en un blog excepcional, uno de los más antiguos y más interesantes en español, “Libros y bitios (edición digital y tradicional).” (http://jamillan.com/librosybitios/). Millán es un veterano de las guerras digitales. El blog es calificado por el propio autor como  una “[p]ublicación unipersonal, independiente, de periodicidad incierta, y no subvencionada.”

[2] De hecho Roland Barthes promovió el uso de la palabra anti-journal. Barthes publicó en Tel quel un artículo, “Delibération” (Barthes 1979), un tipo de diario, mientras execraba el diario como género, lo que provocó una respuesta vigorosa de Gérard Genette en “Le journal, l’antijournal” (Genette 1981).

[3] Esta ley se deriva del principio de incertidumbre del físico quántico Werner Heisenberg según el cual no se puede determinar simultáneamente la posición y el impulso de un electrón. Cuando se calcula la posición, se corrompe el impulso.

[4] Otros ejemplos de pseudo-autobiografía podrían ser: el de Donna Leischman “littleredridinghood” (http://www.6amhoover.com/index_flash.html), el de Eric Loyer “Marrow Monkey” (http://www.marrowmonkey.com/menu.html), “Young-Hae Chang Heavy Industries” (http://www.yhchang.com/), o el film narración “VJ (artista que trabaja con video) “FILMTEXT” (http://www.markamerika.com/filmtext/Content_intro_C.htm).

[5] Pueden mencionarse: el blog salmon. Economía y finanzas en si color natural. Lecciones de economía para legos (http://www.elblogsalmon.com/); Antonio Lobato. Diario de carreras (http://www.antoniolobato.net/). Un periodista de deportes que se especializa en información sobre carreras de autos y motos. El de un “publicista”, Risto Mejide (http://www.ristomejide.com/)

“Un pagès escriptor: Salvador Dalí i el Surrealisme”

2009 December 16
by Enric Bou

“Un pagès escriptor: Salvador Dalí i el Surrealisme” La Catalogna in Europa, l’Europa in Catalogna. Transiti, passaggi, traduzioni Associazione italiana di studi catalani Atti del IX Congresso internazionale (Venezia, 14-16 febbraio 2008) Edizione in linea – ISBN 978-88-7893-009-4 http://www.filmod.unina.it/aisc/attive/ Data di pubblicazione di questa comunicazione: 16 dicembre 2009

http://www.filmod.unina.it/aisc/attive/Bou.pdf

Veintiún lecturas de la Odisea

2008 November 3
by Enric Bou

Review of Núria Perpinyà, Las criptas de la crítica. Veinte interpretaciones de la Odisea, Madrid: Gredos, 2007. 255 págs. PRL. Primera Revista Latinoamericana de Libros (New York), I, 6 (octubre-noviembre 2008), 26-28.

PRL6EB

Russian Caravan (5 vistes de Moscou)

2008 September 24
by Enric Bou


Els viatgers arriben a l’aeroport terroritzats per llegendes urbanes que els comuniquen en els dies anteriors a la partença: la criminalitat (necessitat de proveirse d’una bossa interna per dur el doblers o rubles i targetes i passaports), els preus (g)astronòmics (això serà cert), la dificultat de comunicar-se amb els habitants del lloc (això serà relatiu perquè tenim la bona sort d’anar a viure a casa d’un venecià-milanès que fa més de cinquanta anys que viu a Moscou, el Sr. Sandretti i la seva companya, Cristina, i ens il·luminen sobre els misteris de la ciutat. La “gran ciutat”, que deien els cronopios). Alberto Sandretti va arribar a Moscou com estudiant el 1956, poc després de la mort d’Stalin. Acabats els estudis va treballar com intèrpret. Va col·laborar amb la FIAT quan els fabricants de cotxes de Torí es van instal·lar a la URSS. Després va començar a treballar per una empresa d’instal·lacions elèctriques. Va comprar unes accions i quan el propietari es va jubilar, ell se la va quedar. Ara continua treballant d’esma. (té 75 anys!), perquè no té ganes de jubilar-se, no serveix per jugar amb la néta que té a Milà, però aquí ja no treballa i viu amb la curiositat d’abans. Aquest país –diu– ha canviat massa. Com tots.

A l’aeroport un control de passaports època Breznev. D’una lentitud exasperant. Als monitors de tv (com els del metro de Barcelona) ens dóna la benvinguda Nicole Kidman, després Jodi Foster, finalment Jenifer López. En bona companyia? Fan venir ganes de tornar-se’n. Publicitat de la Volkswagen i d’altres marques alemanyes. La Chiara passa el control sense dificultats. La funcionària es mira i es remira el meu passaport, l’aixeca fins l’alçada dels ulls i compara la foto amb la meva cara. Al passaport espanyol tinc una foto del 2001, amb barba. Crida la supervisora. Finalment, després d’una anàlisi a fons i d’haver ensenyat la foto del DNI, em deixen passar. Benvinguts a la URSS!

1. Les meravelles del Metro

És famosa la bellesa de les estacions del Metro de Moscou. Tothom en parla. Guies i visitants, excomunistes i ultradretans que vénen de turisme. No sé si la paraula “bellesa” és l’adequada. Són imponents, pensades per meravellar l’usuari. Que si, a més, era ciutadà soviètic, devia ser una bona raó de satisfacció i d’orgull davant el món corrupte capitalista. Tenien raó. Les estacions del Metro són imponents. Però són guarnides amb una decoració absolutament passada, de pèssim gust. Les millors són les que tenen murals amb episodis de la revolució, o bé a l’exterior, murals esculpits amb temes elementals d’exaltació de la nova societat soviètica. Un dia vam dinar una mena de gosset calent sota una imponent efígie de Lenin (érem a la Biblioteka Imeni Lenina i tocava. A la superfície el monument a Dostoievki, nosaltres reescrivint les Notes des del subterrani). El millor del metro és el servei: un comboi cada dos minuts, els vagons ocupen tota l’estació i, fins i tot a l’hora punta, viatges amb gran rapidesa i comoditat. Les masses que l’omplen són literalment abassegadores. L’estructura és una línia circular i altres onze línies que la creuen en totes direccions, que et permeten arribar a les quatre puntes de la ciutat en pocs minuts. Els túnels de descens a les estacions són una meravella de la tècnica enginyera soviètica. Vam baixar a una en la qual l’escala mecànica d’immersió tenia més de 100 m. La primera vegada que baixes a gran velocitat per una escala mecànica que et porta a les entranyes de la terra, tens un petit ensurt. De seguida es converteix en un joc de vertígen. Com una mena d’esport d’aventura.

Tot està escrit en cirílic. Cada cop que agafem el metro requereix fer una operació mental considerable: deduir els noms de les estacions, segon els cartells bilingües de la guia que portem. Després endevinar els enllaços. Les estacions d’enllaç tenen nom diferent segons de quina línia són. I per fer el transbordament no hi ha passadissos horitzontals, sinó que has de pujar fins gairebé la superfície, on hi ha les taquilles, i tornar a baixar fins a l’estació de l’altra línia. Sort de les escales mecàniques. Quina confusió!

El que fa impressió és la gent: quina tristesa. Cares serioses, tristes. Cares de gana. Ambient de pesantor. Tothom vestit de negre o colors foscos. Algun militar ros amb immensa gorra de plat. Quin contrast amb el luxe del carrer. Els cotxes luxosos. Crec que la Mercedes Benz fabrica models especials per als oligarques russos. Hem vist un model de Mercedes amb aspecte de landróver, que no havia vist enlloc.

2. Estructura urbana

L’estructura de la ciutat és com la de les línies de Metro: un cercle immens que traça els límits de la ciutat amb un gran autopista urbana que l’envolta. Les cues de cotxes, els embussos (ens havien avisat!) són de proporcions mastodòntiques. En punts estratègics de la gran rotllana hi ha els set gratacels programats per Stalin a finals dels anys quaranta, per emular els edificis de les grans ciutats nordamericanes, en especial Nova York. Són edificis tristos, immensos, encara amb l’estrella a l’extrem més alt (per parar els llamps?) i un gran segell amb la falç i el martell enmig de la façana. Els carrers són així des dels anys quaranta. Moltes de les avingudes que creuen la ciutat en diverses direccions tenen més de 7 carrils a banda i banda. En un país que pràcticament no tenia cotxes privats, sembla un disbarat enorme. Ara són pleníssims de cotxes que circulen, quan poden, a gran velocitat. La major part del temps, aturats, gastant petroli del Càucas. Em diu Sandretti que a l’inici hi havia una andana central amb terra, que servia per, en cas de necessitat, fer circular els tancs i posar ordre. Són d’unes dimensions només útils per anar-hi a passejar amb tanc o MIG 21. Quan encuriosit li pregunto a Sandretti “per què les van construir amb aquestes dimensions?”, em contesta sorneguer: “El model és Roma”. Ara hi caic (ho havia legit a la guia): Moscou és la tercera Roma (la segona Bizanci-Constantinoble, Estambul).

3. Est i Oest. Ciutat nòrdica de l’Àsia central.

És una ciutat (una societat?) esquizofrènica. Miren cap a Europa, però tenen darrera, a les espatlles, la gran immensitat d’Àsia. L’estepa i la tundra. Però participen a la tortura del festival l’Eurovisió. Això defineix aquest país (i ciutat) que vol passar per refinadíssim (i ho és), però que viu (sempre ho ha fet) en l’excés del luxe asiàtic. Unes dimensions que no tenen sentit per a nosaltres. Ens convida una executiva, que és la representant de Furla (espònsor de la Chiara), a sopar en un restaurant xinorus. Ens envia el seu xòfer al volant d’un flamant Porsche 708. El restaurant té preus exhorbitants, i el menjar no és gaire bo. Una ampolla de vi blanc, normalíssim, del Veneto, 80€. Oxana –així es diu, com la dona de fer feines de Venècia– controla, des d’un despatx de 3000 m2, trenta empreses de moda italiana. Li surten els diners per les orelles. La bossa de mà on guarda les targetes de crèdits i una pila de rubles és guarnida amb diamants. Ens sembla de ser en un episodi encara no filmat dels Sopranos. L’ostentació i el mal gust aquí són la norma. El restaurant, de tant luxós que vol ser, és desagradable. T’ofega. A la taula veïna on fan un sopar de negocis, entre vuit, mentre esperaven que arribessin els altres convidats s’han polit 3 ampolles de cava francès. Del de debò. Som immersos en el luxe asiàtic.

4. El poder i els nous rics

El més xocant d’aquest món és el buit integral, moral. La representació del poder. Visitem la Plaça Roja. La mateixa estructura del poder ha controlat aquest país des dels temps d’Ivan el terrible, i encara em quedo curt. Una oligarquia, tancada al palau del Kremlin, amb pocs contactes amb el poble, només intentant conservar la cadira i el poder. El setial. Els mateixos que van controlar aquest país durant 70 anys, ara el controlen des de la conxorxa de l’oligarquia de les màfies i el nou poder econòmic. Destruccions i construccions. La desharmonia. Entrem en una llibreria buscant, santa innocència, pòsters de la revolució. No hi ha res de res. Només fotografies de Medved. Al mateix lloc on devien ser fa pocs mesos les de Putin, i abans Ieltsin, Gorbatxov, Andropov, Breznev, etc, etc, etc.

Som a Moscou per la inauguració de les tres exposicions dels Kabakov, amb qui la Chiara ha fet un parell de grans exposicions a Palerm i Venècia. Il ritorno in patria. Grans instal·lacions a tres espais moscovites, el Museu Pushkin, el “Garatge”i “Winzadov”, una antiga fàbrica convertida en un conjunt de galeries d’art (i botigues. Som a Rússia!). Ha portat “The Gates”, “The Life of Flies”, “The Toilet”, “The Tennis Games”, “Alternative History of Art”. Ens conviden al sopar VIP d’inauguració, al qual també assisteix Roman Abramovich, propietari del Chelsea. Security is tight. Va amunt i avall amb un petit exèrcit de 40 securates. La seva amant actual és Daria Zhukova. Li ha regalat l’edifici on sopem, el qual acaben de restaurar. És el garatge d’autobusos Bakhmetevsky, construït per Konstantin Melnikov. Seu al meu costat un milonari de Nova York, que es presenta com a “unemployed collector” (col·leccionista a l’atur). Amb el desastre de les empreses de Wall Street d’aquesta setmana es passa tota la nit al telèfon. En té un, de telefonet, que li ha deixat “algú del Kremlin”. Menjar horrible, que arriba fred a taula. Només valia la pena el salmó fumat i el vodka. Ple de beautiful people, i gent del món de l’art, artistes galeristes, crítics. El color del diner aplicat al sistema de la venda de fum: idees i objectes. Muntatges. Instal·lacions. Per sort hem arribat amb un taxista que ens ha fet tocar de peus a terra. Conduïa un Lada que no tirava a les pujades. Era d’Azerbaijan. Fumava com un carreter. El sistema dels taxis d’aquesta ciutat és ben sorprenent. Hi ha els – pocs– taxis oficials, de color de gos com fuig. Però t’estàs dret a la voravia i al cap de pocs segons s’atura un cotxe amb els vidres fumats. És un taxi privat. Has de negociar el preu del trajecte que vols fer. Sandretti aconsegeuix preus boníssims. Nosaltres, que no parlem rus, no tant.

5. Botigues i cases

És sorprenent l’estructura dels carrers. No hi ha espai per al senyor esteve local. Els edificis de pisos no tenen espais per botigues a la planta baixa. Suposem que és degut a la supressió per decret de l’activitat comercial. Els passadissos subterranis d’entrada a les estacions, o bé els que serveixen per travessar les autopistes urbanes de 14 carrils, estan plens de botiguetes petitíssimes. Venen mitges, mitjons, barrets i guants, bijuteria, vasos i tasses, caramels, falses icones, etc. Poca varietat, i a tot arreu el mateix, productes plàstics, poc atractiu. Ciutat de contrastos. Passes de l’homologació internacional més anodina de les galeries GUM, que són iguals al passeig de Gràcia, la Cinquena Avinguda, els Champs Elyseés, amb les botigues de rigor de la gran moda i els estris de luxe francoitalians (chanel, prada, etc), a la banalitat de botiguetes per passar l’estona o assistir necessitats molt elementals. Molts dels súpers són oberts 24 hores. I diuen que estan ben provistos, però a preus brutals.

Un barri de Moscou, entorn de l’Arbat i una mica més enllà, està ple de cases d’escriptors. Visitem la de Marina Tsvetaeva. Tot fals, perquè la casa es va convertir en casa comuna després del 1917. Ara tota restaurada no fa ni patxoca. Ens l’ensenya una guia que no parla ni una paraula d’anglès. Entenem que tots els objectes, fotografies, són de la família del marit. Res d’ella. La de Txèjov està tancada fins a les 14. Anem a visitar la de Màxim Gorki. Imponent casa modernista que va ocupar els últims anys de la seva vida. És impactant la passió que tenen els russos pels seus escriptors. Malgrat els maltractes, els canvis de règim, conserven per ells una adoració infinita. Potser ara entenc millor Nabokov.

La nostra brevíssima travessa de Moscou amb la Russian Caravan, un dels tes (xinesos) més exquisits, arriba a la fi. I ara és l’hora que passen pel cap tots els tòpics sobre Rússia i la URSS: Back in the USSR, From Russia with Love, ensaladeta russa (que a la mili franquista era “nacional”), filet rus (és a dir les antigues hamburgueses), l’acudit de l’Eugenio (“muchos rusos en Rusia”) el “rus” (un pastís exquisit de la pastisseria Can Massot de La Bisbal), la banyera de la russa, (una cala a Calella, on s’hi banyava conilla una russa blanca), els russos blancs, la ruleta russa. Potser el més exacte de tots: les muntanyes russes. Quins dies d’impressions en contrast. Aquest país viu en l’oxímoron. A les 4,30 del matí ens ve a buscar per anar a l’aeroport el xòfer armeni Giorgiev, que ens ha proporcionat Sandretti. Travessem la ciutat adormida, tal com la vam veure la nit d’arribada, quan Giorgiev va tenir la gentilesa de dur-nos fins a les envistes del Kremlin nocturn o la catedral de Crist Salvador. Quina diferència veure els mateixos indrets quan ja tens una mínima idea del lloc. Tot té un altre sentit. Quin?

Enric Bou
Moscou, setembre 2008

Suerte de varas. Pintura en literatura

2008 August 3
by Enric Bou

“Suerte de varas. Pintura en literatura”, in Virgilio Tortosa, ed. Re-escrituras de lo global. Traducción e interculturalidad. Madrid: Biblioteca Nueva, 2008: 367-396

BouSuerteVaras

Mercè Rodoreda: la condición de una mirada

2008 June 20
by Enric Bou

“Mercè Rodoreda: la condición de una mirada”, Turia 87 (junio-octubre 2008): 147-155.

BouRodoredaTuria08

Aquí has d’estar mort per ser matèria d’estudi”

2008 May 31
by Enric Bou

David Castillo, “Aquí has d’estar mort per ser matèria d’estudi. Entrevista” Avui 31 maig, 2008

EntrevistaAvui

Japoneries

2007 November 24
by Enric Bou

El viatge

Comença a l’inrevés. Viatjant cap a l’Extrem Orient des dels EUA ho fem en direcció Oest. Això fa que vivim un dia sense nit. Sortim a la 10 del matí hora de la costa Est, d’un divendres 19 d’octubre del 2007 i arribem a Tòquio a les 13, però de l’endemà, dissabte 20 d’octubre. Em sento una mica Philleas Fogg. Hem perdut un dia. Al retorn recupero part del “temps perdut”: surto de Tòquio a les 15 i arribem a Atlanta a les 14 del mateix dia. En enlairar-nos s’ha fet de nit, però de seguida ha sortit el sol i hem tornat a començar el mateix dia. Perseguir el temps. Em fa pensar fins a quin punt el temps és una convenció. Si t’estàs quiet tot està controlat i no et balla el cap. El problema és quan comences a bellugar-te.

Indestriable

Què us diré d’aquest país misteriós, impenetrable, fascinant i tecnologitzat? Només tòpics. Que tots són veritat, però que amaguen un secret indestriable. Arribem cecs i tornem sords. Cap possibilitat de comunicació, malgrat haver anat a sopar amb japonesos o haver tingut llargues converses amb un professor de literatura, especialista en Ezra Pound, gran admirador de Bas-ho. Aquest és el signe del viatge: la incomunicació. Com si fóssim en un vell film d’Antonioni o Bergman. Els japonesos parlen l’anglès poc i malament. I això que l’estudien a l’escola durant vuit anys. Però estudien l’anglès en japonès. Com nosatres estudiàvem el llatí. Així no hi ha qui el parli. Poden llegir paraules, entendre un cartell, però no poden dir ni un mot. Hi ha alguna publicitat amb paraules en anglès, voltades de text en japonès. Una de les millors imatges és la dels japonesos, callats i ordenats, viatjant en metro o tren, en silenci, sempre sols, sense parlar amb ningú, molt pocs llegint, gairebé tothom endormiscat. Em pregunto com fan per despertar-se a temps, quan arriba la seva estació.

Dimensions

Que tot és molt petit i viuen molt apretats. És veritat que em sembla de ser a Lil·liput. La pica del lavabo m’arriba als genolls. Les cases són de mida miniatura. Però mai no havia vist uns gratacels tan imponents i de mesura faraònica. Tot és nou i llampant, no hem vist cap edifici de més de seixanta anys, llevat d’algun temple a Kyoto, o els edifics del Palau Imperial. Els museus són imponents. El Mori Museum és al pis 52 i 53 d’un gratacels, cosntruït per Gluckman Mayner Architects, amb unes vistes circulars de Tòquio que són més que espectaculars. De nit, m’agrada el riu de llums vermells dels frens dels cotxes que, com un riu de sang, entra dins la ciutat.

Un altre és el MOT Museum (Museu d’Art Contemporani, on la Chiara ha fet la seva exposició): un edifici imponent de pedra, acer, vidre i fusta, construït per Yanagisawa Takahiko. Sembla més gran que el nou MOMA, amb espais de dimensions colossals.

Moderns i Antics

Que els agrada molt la tecnologia i que són molt tradicionals. El shinkansen “tren bala” viatja a més de 160 km. per hora. Hem anat de Tòquio a Kioto (370 km) en dues hores vint minuts. És un país molt tecnològic, que té una autèntica obsessió pels “gadgets” i les noves tecnologies. Un dels detalls més divertits el trobem en els lavabos: el seient està calent, perquè té un petit radiador incorporat, i té, a més, un bidet que et permet dirigir un raig d’aigua calenta (mal m’està dir-ho) al cul o al sexe. Pel davant i pel darrere. Som a l’Àsia i hi ha un atenció per la higiene molt diferent. A l’Índia també tenen uns aparells molt menys sofisticats per netejar-te el cul: fan servir una mànega d’aigua o un perol. No fan servir el paper higiènic. No es pot menjar amb la mà esquerra, impura, perquè ha tocat les “parts” intocables. Aquests seients de lavabo japonès tenen una sèrie de comandaments per efectuar diverses funcions, la meitat de les quals no entenc, perquè es necessita un títol en enginyeria per poder-los fer funcionar. Tots els dies ens hem mogut en metro i molt poques vegades en taxi (és caríssim). La xarxa de metros d’aquesta ciutat és imponent. Els japonesos són uns fanàtics dels trens. Clar, és una ciutat de 34 milions d’habitants i millor fer-ho així que no pas amb cotxe. Tot funciona a la perfecció. Els trens i metros són d’una puntualitat excepcional. El plànol, el primer dia, et desanima. Però en poques hores dominem la situació i esdevenim experts de la xarxa.: un sistema hiperracional, a partir de la combinació de números (de les estacions) i colors (de les línies) i noms (de les estacions i línies), fa que sigui impossible perdre’t en aquesta urbs mastodòntica, pura megàpolis, on no hi ha ni tan sols un paper per terra. Ni una paperera. La brossa te la menges.

Hi ha una companyia dels metros de Tòquio. Les línies d’aquests es combinen amb les línies JR (Japan Railways) i si fas transbord has de comprar un altre bitllet, i també hi ha línies privades (encara un altre bitllet).

Malgrat el caos aparent moure’s per aquesta ciutat és facilíssim i molt ràpid. Els pànols són autèntics poemes visuals que entenem per empatia.

En contrast, els temples són abundants i molt elegants. Es nota la presència d’una religió xintoista (i budista), de gran intensitat, inserida en la vida quoatidiana sense gaire escarafalls. Passen per un temple, escriuen en un paperet un desig i el pengen d’un arbre del recinte. O bé, paguen uns diners, toquen la campana, piquen ben fort de mans i, amb les mans juntes, a la catòlica, fan una petita reverència amb el cap i es concentren a fer una petició als déus. Perquè els japonesos usen la religió amb un gran sentit pràctic. Un altre dels tòpics certs sobre el país diu que el japonès neix xintoista, es casa com a catòlic, i mor com a budista. És així perquè troba els rituals de les bodes catòliques molt més espectacular que el xintoista, massa rígid. La veneració pels avantpassats del budisme li va bé per morir en pau. De fet, a tots els hotels per on hem passat, hi ha grans anuncis d’ofertes de cerimònies de casament. A l’East 21, on estàvem, hi havia fins i tot una botiga dedicada a vendre (llogar?) vestits de núvia.

Menjar exòtic

Que el menjar és molt exòtic, amb varietats pures del que ens fan menjar a Occident: sushi, tempura, sopa de fideus, tofu. Sí, però al cap de poc et vénen ganes de menjar un bon bistec. En tornar a casa la primera cosa que faig es preparar-me una bona truita de patates. L’últim dia vam visitar el mercat del peix que totes les guies turístiques destaquen com la gran atracció etnològica. Altament decebedor. El Born més gran. Una distracció per a turistes ianquis, que no han vist mai un peix viu, acabat de pescar i amb cap. En la societat cloroformitzada en la qual viuen, els estalvien aquestes escenes horribles.

Espai

Que tenen un estranya relació amb l’espai i el respecte per l’antic. Tòquio és una ciutat de nova planta, de la qual només queden uns quants edificis antics (el palau del emperador, entre ells), perquè van ser arrasats per les bombes nordamericanes durant la II guerra mundial, i els altres es van cremar o van caure en els terratrèmols que tan sovint es produeixen aquí. Però això és l’excusa. A Ginza i a qualsevol zona amb carrers comercials d’aquesta ciutat de Tòquio, el més impressionant són les parets plenes d’anuncis il.luminats, amb pantalles de televisió que passen anuncis, semblant a Times Square de Nova York, però multiplicat per cent. Guiats pel xintoisme tenen una atenció primordial per la natura. Dins de les cases són capaços de construir autèntics parcs naturals amb quatre plantes i dues pedretes. El ryokan on ens vam hostatjar a Kioto tenia un pati interior obert als quatre vents de poc més de dos metres quadrats que amagava tot un món. La banyera i el pati era la part més important i de dimensions més grans, d’aquest minúscul hotel tradicional japonès en el qual dormíem per terra.

Cortesia

Que són d’una extraordinària educació i d’una cortesia que a nosaltres ens sembla exagerada. A l’entrada dels restaurants hi ha una cortineta que et fa abaixar el cap. Això t’obliga a fer com ells, que sempre et saluden amb reverències. Al tren shinkasen, quan passa la noia amb el carret de begudes i entrepans, cada cop que entra o surt del vagó es gira, mira tothom i fa una reverència amb un somriure càlid. Et penses que ets qui sap què. Però és així a tot arreu, al restaurant, a l’hotel corren a obrir-te la porta, fan de tot per contestar les preguntes – malgrat la incomunicació en l’anglès indesxifrable que parlen–. Quan entres en un restaurant et reben amb grans crits (l’únic moment que criden) “Irashaimase!!!”, que vol dir “benvingut”, i amatents et busquen un lloc per seure.

Aïllament

Que viuen en un aïllament colossal. Això és una illa. Ho sents tothora. És una societat uniforme, molt racista, on els estrangers són relativament benvinguts. S’entén que poguessin passar més de dos-cent anys, de 1863 fins el 1854, aïllats del món. Es va acabar quan els black ships nordamericans del comandant Matthew Perry es van presentar a la badia de Tòquio i, després d’una difícil negociació, va aconseguir que els japonesos obrissin alguns ports al comerç exterior per fer tractes amb la resta del món.

Aquí va iniciar un vertiginós procés de modernització, d’industrialització, de democratització, fins convertir-se en un dels primer països del món per la puixança econòmica.

Europeus a Tòquio

Dimarts passat ens van convidar a sopar en un restaurant situat a l’últim pis d’un gratacels. Ens hiu va convidar un jueu sefardita, d’origen espanyol que encara parla en “ladino”, la llengua dels jueus espanyols, expulsats el 1492. És un gai extraordinari que es fa dir “Johnnie Walker”. El restaurant es diu “Bice”. I a prop de casa a Barcelona, a Consell de Cent -Rambla Catalunya, n’hi ha un d’igual. És una minicadena italiana, de Milà, que en té quatre o cinc a tot el món. La vista des d’aquell restaurant era imponent. Vèiem la ciutat als nostres peus i semblava un espectacle de film futurista, com de “Blade Runner”. Al lluny, uns focs artificials els vèiem per sota del nostre nivell de visió. Els acudits ens van tornar a Europa, a un món menys rígid, amb possibilitats de comunicació. Johnnie Walker és sefardita, la seva família va arribar des de Turquia al Japó, abans de la guerra. La família feia negocis entre el Japó i Mantxúria abans de la guerra. Parla en un espanyol del XVII bastant graciós. El seu avi tenia cases a Capri, Milà, Treviso. De jove, cada estiu el passava a Itàlia. I com a bon jueu té un sentit de l’humor corrosiu envers els del seu llinatge. Ens conta un acudit: una dona jueva comprava cada setmana una llauna de menjar per a gossos. El botiguer, sabent que no en tenia cap, li preguntà: “per què la compra?” La dona li contestà que era per al seu marit, que li barrejava amb altres menges i així estalviaven una mica. Així cada setmana. Després de sis mesos de no veure-la, el botiguer li pregunta: “com és que fa tan de temps que no venia?”. “Oh, és que va morir el meu marit”. “Ja li ho deia jo, que no li donés menjar de gos”. “No, no va ser això. S’estava enmig de la carretera llepant-se els collons i el va envestir un camió.” Un italià del grup n’explica un altre que li van contar a Israel: “Hitler es va suicidar quan va rebre la factura del gas.”

Quin temps, el canvi climàtic. Dissabte passat a Tòquio vam ser castigats per un tifó, huracà o cicló en la versió de l’Extrem Orient. Avui a Providence tenim l’huracà Noel. La fi del món s’atansa. Per consolar-nos recordo un text en “ladino”:

Por una Ninya
(cançó de Sofia, Bulgària)
Por una ninya tan fermoza
l’alma yo la vo a dar
un kuchilyo de dos kortes
en el korason entro.
No me mires ke’stó kantando
es lyorar ke kero yo
los mis males son muy grandes
no los puedo somportar.
No te lo kontengas tu, fijika,
ke sos blanka komo’l simit,
ay morenas en el mundo
ke kemaron Selanik.

Des del Japó llunyà aquests mots em tornen al Mediterrani. A altres temps i espais, a una concepció del món llunyana, però que encara entenem. Comprensible i destriable.

Enric Bou
(Novembre 2007)

“Barbarie arquitéctonica”

2007 August 4
by Enric Bou

“Barbarie arquitéctonica”, Lars. Cultura y Ciudad, (Valencia) 9 (2007): 79-80.

Barbarie arquitectónica

José Joaquín Parra Bañón, Bárbara arquitectura bárbara virgen y mártir, Cádiz: arquitectosdecádiz, 2007. 272 ps. Pvp: € 20,00

Al arquitecto, a este arquitecto, incómodo pensador, le gusta manejar vocablos de sentido oximorónico. Establecer largos elencos de sustantivos que se agrupan bajo la protección secular de una santa. O provocar asociaciones que nos dejan perplejos.  “Barbarie” significa rusticidad, falta de cultura, o bien fiereza, crueldad. De ahí podemos pasar a “barbarismo”, que abre otra serie de asociaciones, incorrección que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras, o en emplear vocablos impropios; barbaridad (dicho o hecho temerario); multitud de bárbaros; extranjerismo no incorporado totalmente al idioma. Al girar las páginas del imponente libro de José Joaquín Parra Bañón, Bárbara arquitectura barbara virgen y mártir, todas estas acepciones y muchas más, asaltan la mente del lector. Este lingüista de la piedra, o arquitecto de la palabra, que ya estudiara el Pensamiento arquitectónico en la obra de José Saramago, o lidiara con todo un Catálogo de esdrújulos, consigue demostrar dos tesis compatibles e innovadoras: que Santa Bárbara está en el origen de la arquitectura y que de la destrucción, del arrasar, más que construir y conservar, derivarán mayores beneficios que del kitsch y absurdo conservacionismo que domina nuestros pueblos y ciudades, destinados a convertirse en parques temáticos de la posmodernidad. Uno puede pensar en la genial boutade de Xènius en su primer Glosari, el de 1906, cuando escribía: “Quan la pedra ha devingut marbre, i quan el marbre comença a adquirir consciència de que és marbre, naix la Civiltat”.(131) Si este era el proyecto premoderno, ahora, en sus antípodas, valdría el planteamiento contrario. Volver a encontrar la civilidad en la degradación del mármol en piedra, hasta reintegrarse al polvo, ruina.

A veces la palabra, como viga en el ojo, puede hacer más para deshacer las ideas preconcebidas, el buenísimo cómplice de una sociedad (in)civil fundada en la explosión del ladrillo. Parra Bañón efectúa un largo recorrido de derivaciones: desde los sentidos literales y simbólicos de Santa Bárbara, una paciente y erudita reconstrucción de su iconografía y ramificaciones, hasta llegar a una dura reflexión acerca de su derivado: la “barbarie”. Hasta dieciocho razones aporta para justificar la asociación entre la santa y la arquitectura, una de las más notables, la torre de Babel, otra, la noción de catástrofe. Son lecturas iconográficas de cuadros esparcidos por museos de Occidente, o establecimiento de semejanzas que aclaran mitos antiguos y contemporáneos. Pero se demuestra también lector atento de la cultura popular, al reconocer presencias bárbaras en la muñeca “Barbie” o, mejor, en Varvara, la compañera de Rodchenko.

Porque este libro, que es una “reivindicación laica de Santa Bárbara”, tiene una intención desacralizadora: “intervenir quirúrgicamente en los márgenes la ciudad delirante.” El autor apuesta por una historia del silencio en arquitectura, de las renuncias y fracasos; apuesta por una arquitectura alejada del centro, por la única arquitectura contemporánea no estrictamente bárbara, la de las favelas y la de los suburbios. El libro se convierte así en una bienvenida matraca contra una arquitectura convencional “contemporánea y pueril, albina y bizca”, que aspira a la virginidad, poco atenta al entorno. Y alcanza conclusiones refrescantes: “Santa Bárbara no es la patrona de la ciudad: es la patrona de la acrópolis, del obelisco y de la columna trajana, del mojón geodésico y del menhir, de la torre de alta tensión y de la torre de control y, acaso también, de la torreta de los carros blindados. Es patrona de las arquitecturas aisladas y encerradas en sí mismas; de las arquitecturas autistas y de las ruinas de la arquitectura.” (135)

En un texto anterior José Joaquín Parra Bañón proponía leer el tratado Hypnerotomachia Poliphili como quien come una alcachofa (la flor más grata a Venus): deshojarlo hasta alcanzar su corazón. Así se debería leer este tratado bárbaro: de amor a las piedras, a su orden y destrucción, a su simbología. Puesto que el libro es un “intento benigno y obsceno de introducir un escrúpulo en el interior de la arquitectura más tórrida e indigesta.”

Alain de Botton en The Architecture of Happiness (2006) sostiene la tesis de que la arquitectura aporta la virtud del equilibrio, la cual se logra cuando los arquitectos saben mediar entre viejo y nuevo, natural y artificial, lujo y sobriedad, masculino y femenino. Frente a un conformismo acrítico, no es esto lo que postula Parra Bañón. La suya es una especulación que limita con la diatriba, que nos regresa a los orígenes simbólicos de la edificación y nos interroga acerca de sus tan abundantes (sin)sentidos.

Acte Acadèmic de Graduació de Doctorats i Màsters

2007 July 19
by Enric Bou

19 de juliol del 2007

A contracorrent. La vida en tres secrets
A Claudio Guillén, in memoriam

Hauré de començar amb una confessió, o com es deia en altres temps, una “autocrítica”, perquè, a dreta llei, sóc la persona menys adequada per haver estat convidada a inter­venir en aquest acte. És ben bé per una ironia de la vida que sóc avui aquí parlant en aquest acte de graduació. Perquè mai no he participat en un acte com aquest mentre era estudiant a les escoles o universitats catalanes. No se’n feien o els boicotejàvem. Eren uns temps en els quals es lluitava contra qualsevol tipus d’imposició i de formalitat. L’orla de la meva pro­moció del curs de “Preuniversitari” té només una vintena de persones del centenar d’estudiants que érem, perquè la vam boicotejar. En acabar la carrera a la UAB a ningú no li va passar pel cap d’anar al carrer Fontanella a fer-se la foto. Només un despistat va mencionar la possibilitat de fer un viatge de “pas de l’equador” o, un altre, de “final de carrera”, i tothom se’ls va mirar com si arribessin d’un altre planeta. A la fi, uns quants amics férem un viatge d’estiu pels llavors anome­nats “països de l’Europa de l’Est” (o del socialisme real) i en el nostre fur intern consideràrem que aquell viatge comptava per marcar un final d’etapa. Eren altres temps, de lluita i dubte, de repo­sicionament i reapropiació del món, a les acaballes del que l’historiador anglès Eric Hobsbawm ha anomenat l’edat d’or del segle XX, entre la postguerra de la Segona Guerra Mundial i l’inici de l’ensulsiada, l’esfondrament, el desastre que va obrir la porta a un període d’inestabilitat i de crisi a partir de 1973. El triomf de la cultura juvenil, populista, iconoclasta i d’alliberament personal i social (sexe i drogues) ens fa ara veure aquells temps, en girar els ulls enrere, que diria Stefan Zweig, com un món d’ahir, llunyà, prehistòric, de regust juràssic. Vivíem a contracorrent.

Si miro al meu voltant i em fixo en els canvis que s’han produït des que jo era estudiant i, per tant, candidat a estar assegut en una d’aquestes cadires, m’adono que no es necessita tenir condi­cions de vident ni de perspicàcia especial per constatar que d’ençà dels anys setanta el món ha can­viat de manera radical. Ha canviat en la dimensió. Ja no és eurocèntric, no només per la caiguda brutal de natalitat compensada tan sols per la immigració il·legal, sinó també pel fet que de la industrialització hem passat a una societat de serveis, tocada greument per fenòmens com la glo­balització i l’outsourcing, és a dir, el trasllat d’indústries a altres zones del planeta. La predicció sobre el “llogarret global” de Marshall McLuhan s’ha vist confirmada, ampliada i superada per fenòmens com Internet, la televisió per satèl·lit, la transformació de les comunicacions (ara en diríem les companyies d’aviació de baix cost), etc. S’ha produït la desintegració de les pautes per les quals es regien les relacions socials entre els éssers humans i, a causa d’aquest fet, la ruptura dels vincles entre les generacions, entre passat i present. Hobsbawm indica que ni les institucions públiques ni el comportament col·lectiu de les persones estan a l’altura d’aquests canvis. I que per això Occident està abocat a una època d'”individualisme asocial absolut”. Contra aquest indivi­dualisme asocial tenim una responsabilitat: prendre mesures personals. I els joves doctors i màs­ters haurien d’adoptar un paper d’avantguarda.

Fa anys que visc fora de Catalunya. Però cada cop que hi torno, en el moment d’aterrar l’a­vió, recordo un poema de Josep Carner, “Retorn a Catalunya”:

Ja veig damunt la terra de foc el nostre pi
Oh gent que per les feixes daurades feu camí!
Em sobta com un vi
a força tota vella i humil que ens agermana.
(És viu com la ginesta i com el blau marí
el teu escarafall, oh noia catalana.)

Com somrieu en hores del vespre, masos blancs,
entre pallers de bona companyia,
i cada mas ateny en curta rodalia
bosquet i blat i vinya i un marge amb tres pollancs.

Voldria, tot perdent-me per valls i fondalades
dir tes llaors, oh terra de salut!
enmig de coses fosques i vides oblidades
com aquest grill que canta dins un camí perdut.

Cada cop que el recordo m’adono més i més que el món ha canviat tant que potser sóc un dels últims que pot entendre i gaudir, no només les paraules del text, sinó també l’esperit que hi ha al darrere. Quin sentit tenen avui paraules com “feixes daurades”, “masos blancs”, “pallers”? Són mots útils per fer turisme rural i poca cosa més, ben poc presents en la vida quotidiana de la ciu­tadania. La literatura, la bona literatura, té aquest immens valor de funcionar com una mena de rellotge que marca el pas del temps i que ens obre les portes del passat, o també, ens amoroseix amb sons i ritmes com els d’aquest text, d’una extraordinària bellesa, que sap captar per sinècdo­que les essències d’una comunitat, d’un paisatge en un altre temps. La poesia ens recorda que, llei de vida, tot ha canviat.

Moltes coses són mudades i ara ens trobem aquí, en un acte de celebració, de graduació, que per a vostès significa un inici, i per a mi, una oportunitat de passar comptes amb el passat. Si penso en les raons per les quals m’han convidat les autoritats acadèmiques d’aquesta universitat de pres­tigi (als quals agraeixo l’oportunitat), suposo que els deu interessar la molta experiència, els molts actes semblants a aquest en els quals he participat després d’una vida professional passada en terres d’ultramar, en un món com el nord-americà, que preua i practica aquest tipus de cerimò­nia. I és justament d’aquest aspecte de la meva experiència acadèmica del que puc parlar. Perquè el discurs acadèmic de final de curs és tot un subgènere amb modalitats que poden arribar a ser sinistres, i que inventat i desenvolupat en el món anglosaxó, té molt a veure amb el wishful thin­king (pensament positiu i optimista) d’aquella societat. Un dels temes inevitables (i gairebé únic) d’aquest tipus de discurs és la reflexió sobre el sentit de l’educació superior, el que els nord-ame­ricans anomenen liberal arts, i explicar que el títol que reben els estudiants en aquell moment té un valor humà i no només material, és a dir, la garantia de proporcionar-los una feina i la possi­bilitat de guanyar un bon sou.

El tòpic més suat del discurs de final de carrera és que els estudiants han passat x anys de la seva vida no només aprenent, acumulant coneixements, sinó que el més important és que els pro­fessors els han “ensenyat a pensar”. I molts altres tòpics, que els estudiants escolten impassibles, estoicament, des que tenen 10 anys i fan el primer pas d’una escola, la primària, a la secundària, i després en molts altres moments, en actes “de passatge” semblants a aquest. Els parlen de la importància de tenir objectius a la vida, de ser responsables de les pròpies accions, d’aprofitar els errors per construir un futur brillant (aquí seria adequada la resposta de Herr K., el personatge de Brecht, qui a la pregunta, “- Què fa ara?”, respon: “- Estic molt enfeinat: preparo el meu pro­per error”), de trobar la inspiració en el món que els envolta, de no abandonar mai un somni/pro­jecte, de crear un codi personal de comportament, de la regla d’or (no facis als altres…), de no oblidar mai els propis orígens, d’imposar-se grans expectatives, etc.

Aquest tipus de discurs, com deia, té un lloc i un sentit en la societat nord-americana, però no crec que el tingui de manera equivalent en la catalana. Per això m’ha semblat convenient parlar aquí de tres secrets de la vida. Tres secrets dels quals no se n’ensenya res (o poc) a les aules uni­versitàries, però que, en la meva modesta opinió, resulten fonamentals per a la supervivència en aquest món traïdor. Tres secrets sobre els quals se sap ben poc en aquella cultura en la qual visc i treballo i que poden ser a la base d’una estratègia alternativa en una cultura com l’europea.

El primer secret és l’amistat. No hi ha res al món com tenir un bon amic. Cada cop que retor­no a Catalunya, en baixar de l’avió, després de dir-me el poema de Carner, la primera cosa que faig és retrobar els amics. Repassem les nostres vides, comentem els canvis. Ens aconsellem pacients, compartim dubtes. Parlem hores i hores. Tenir un amic és com tenir un altre tu.

En el món grecollatí l’amistat era considerada el sentiment suprem, perquè era un sentiment desinteressat i altruista, sense l’element sexual ni la passió de la gelosia, presents en la relació amo­rosa. Sèneca, per exemple, lloava la inutilitat de l’amistat en escriure: “Em preguntes amb quin objectiu fas amics?”. Per tenir algú per qui morir, per tenir algú a qui seguir a l’exili, a la mort del qual em podré oposar amb totes les meves forces.” Ciceró era també molt positiu. En el llibre De amicitia, escriu: “Segons la meva opinió els qui eliminen l’amistat de la vida és com si n’elimines­sin el sol” (Solem enim e mundo tollere videntur, qui amicitiam e vita tollunt). Quan sant Agus­tí va perdre l’amic més estimat, escriví: “Sentia que la meva ànima i la seva eren només una en dos cossos: per això la meva vida no tenia sentit. No volia viure a mitges”.

Aquestes defenses clàssiques de l’amistat adquireixen un to encara més familiar i proper si escoltem la veu de Michel de Montaigne. Quan en els Essais evoca la breu coneixença del seu gran amic, Étienne de la Boétie, ens adonem que aquesta amistat fou de dimensions profundes. I la des­ aparició d’aquest, la mort, li féu escriure alguna de les pàgines més belles dels Essais. Un amic, deia Montaigne, és algú per compartir els secrets que no es comparteixen amb ningú més, perquè hi ha una identificació: “Puc comunicar-li sense dir mentida, a ell que no és un altre, que sóc jo” (je le puis sans parjure, communiquer à celuy, qui n’est pas autre, c’est moy). En una relació d’a­mistat es produeix un grau tal de compenetració que s’esborren les diferències:

El que anomenem normalment amics i amistat no són més que coneixences i relacions familiars lligades per algun tipus de comoditat, la qual cosa significa que les nostres ànimes es donen suport mutu. En l’amistat de la qual us parlo jo, les ànimes es confo­nen d’una manera tan universal que esborren les costures i aquestes no es poden reco­nèixer.

Au demeurant, ce que nous appellons ordinairement amis et amitiez, ce ne sont qu’ac­coinctances et familiaritez nouees par quelque occasion ou commodité, par le moyen de laquelle nos ames s’entretiennent. En l’amitié dequoy je parle, elles se meslent et con­fondent l’une en l’autre, d’un meslange si universel, qu’elles effacent, et ne retrouvent plus la cousture qui les a joinctes.

Allò que és impressionant del plantejament de Montaigne és la proposta de totalitat: “Car aquesta amistat perfecta de la qual us parlo és indivisible: cadascú es dóna de manera total a l’a­mic, i no queda res per compartir amb altres” (Car cette parfaicte amitié, dequoy je parle, est indi­visible: chacun se donne si entier à son amy, qu’il ne luy reste rien à departir ailleurs). La mort prematura de l’amic li fa confessar que és el diàleg amb l’amic desaparegut allò que l’empeny a escriure, al diàleg: “Només ell gaudia de la meva vertadera imatge, i se l’endugué. Per això m’ex­plico amb deteniment”. (Luy seul jouyssoit de ma vraye image, et l’emporta. C’est pourquoi je me deschiffre moy-mesme si curieusement). Encara més proper a nosaltres, Josep Carner escriví sobre Guerau de Liost, l’amic íntim, uns versos cabdals:

Sense la teva dolça companyia
fóra enutjosa la immortalitat.

Per compensar, una opinió negativa d’Oscar Wilde, un cínic il·lustre: “Friendship is far more tragic than love. It lasts longer” (L’amistat és molt més tràgica que l’amor. Dura més). Tenir amics és extraordinari. Tenir bons amics és únic. És més que la meitat de la vida. Conservar-los i gau­dir-ne és un dels arts més difícils, que no té ni escola ni manual. I molt menys programa de màs­ter o de doctorat. Però val la pena intentar-ho.

El segon secret és el més difícil: tenir consciència de les pròpies limitacions, saber la mesura d’un mateix. Potser professors i estudiants no som prou conscients que, més enllà dels coneixe­ments objectius, el domini dels quals és imprescindible per obtenir un títol universitari, hi ha un altre element en l’educació que és potser encara més important: la modèstia. Tots recordem la pri­mera vegada que, de petits, vam sortir del clos familiar i anàrem a passar la tarda a casa d’un amic d’escola o del barri. Ens enfrontàrem per primera vegada amb un grup humà diferent: el berenar era inmenjable, el pa tenia un gust estrany acompanyat d’una xocolata de color blanc; el paper higiènic era de color rosa i no blanc. Mig plorosos, vam trucar a casa perquè ens rescatessin amb urgència d’aquell grup de salvatges. Va ser el nostre primer contacte amb la diversitat i, potser, vam començar llavors a constatar la necessitat d’acceptar l’altre. L’experiència universitària hau­ria de ser una ampliació d’aquesta experiència infantil: de fer-nos conscients dels nostres límits; l’educació hauria d’aconseguir que els estudiants prenguessin consciència que no són la mesura de tot. Els joves graduats han de tenir confiança en si mateixos, però també cal defensar el món del seu excés de confiança.

I no hi ha escola millor per aprendre humilitat que la lectura, aquest bell art en lenta decadèn­cia. Per exemple, llegint el Quijote, ens introduïm en un món de misteris com el de la “Cueva de Montesinos”. Allí Don Quijote s’adorm una estona i quan conta la seva experiència no pot dis­tingir entre somni i realitat:

y, estando en este pensamiento y confusión, de repente y sin procurarlo, me salteó un sueño profundísimo; y, cuando menos lo pensaba, sin saber cómo ni cómo no, desperté de él y me hallé en la mitad del más bello, ameno y deleitoso prado que puede criar la naturaleza ni imaginar la más discreta imaginación humana. Despabilé los ojos, limpié melos, y vi que no dormía, sino que realmente estaba despierto; con todo esto, me tenté la cabeza y los pechos, por certificarme si era yo mismo el que allí estaba, o alguna fan­tasma vana y contrahecha; pero el tacto, el sentimiento, los discursos concertados que entre mí hacía me certificaron que yo era allí entonces el que soy yo aquí ahora.

En la lectura ens endinsem en altres mons que s’assemblen al nostre, però que són diferents, ens fan perdre el control. Ens atansem a mons on és possible el meravellós. Així succeeix en una novel·la com Cien años de soledad, una novel·la on la màgia, les situacions més increïbles es barre­gen amb la quotidianitat més estricta, i en sortim més preparats per anfrontar la vida amb una perspectiva diferent. Més acollidora. En les frases finals descobrim com la literatura pot ser un mirall de la vida i que el text de la profecia és idèntic a la novel·la que estem llegint, ja que Mel­quíades és un “representant” de l’autor, Gabriel García Márquez:

Macondo era ya un pavoroso remolino de polvo y escombros centrifugado por la cólera del huracán bíblico, cuando Aureliano saltó once páginas para no perder el tiempo en hechos demasiado conocidos, y empezó a descifrar el instante que estaba viviendo, des­cifrándolo a medida que lo vivía, profetizándose a sí mismo en el acto de descifrar la últi­ma página de los pergaminos, como si se estuviera viendo en un espejo hablado. Enton­ces dio otro salto para anticiparse a las predicciones y averiguar la fecha y las circunstan­cias de su muerte. Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre porque las estirpes condena­das a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.

Podem tenir una experiència semblant llegint La plaça del Diamant de Mercè Rodoreda, en la qual ens presenta en les últimes pàgines una visió d’un espai molt conegut, una plaça del barri de Gràcia, però li concedeix dimensions mítiques i gairebé sobrenaturals:

vaig ficar-me a la plaça del Diamant: una capsa buida feta de cases velles amb el cel per tapadora. I al mig d’aquella tapadora hi vaig veure volar unes ombres petites i totes les cases es van començar a gronxar com si tot ho haguessin ficat a dintre d’aigua i algú fes bellugar l’aigua a poc a poc i les parets de les cases es van estirar amunt i es van començar a decantar les unes contra les altres i el forat de la tapadora s’anava estrenyent i començava a fer un embut. […] vaig fer un crit d’infern. Un crit que devia fer molts anys que duia a dintre i amb aquell crit, tan ample que li havia costat de passar-me pel coll, em va sortir de la boca una mica de cosa de no-res, com un escarabat de saliva… i aquella mica de cosa de no-res que havia viscut tant de temps tancada a dintre era la meva joventut que fugia amb un crit que no sabia ben bé què era… ¿abandonament?

La literatura ens ajuda a veure els espais amb nou ulls i ens dóna instruments per encarar-nos amb el passat, recursos que són de gran utilitat en un món sense entranyes. Ens dóna consol i ens fa propostes.

L’últim secret és la lentitud. Vivim en un món de presses i de l’imperi de l’ara mateix. Contra aquesta dictadura de l’absurd, hem d’imposar una mica de seny i saber dir no. Aturar-nos i gau­dir. Beure i menjar amb calma. Contra el perill del fast food uns italians del Piemont van fundar fa vint anys l’associació de l’slow food. Intentar de menjar a poc a poc vol dir intentar gaudir de les petites felicitats, malgrat que sempre, com deia el poeta, la felicitat ens troba “fent cara d’en­zes”. Voto per la tranquil·litat i el viure lent. De fet, aquesta activitat de ralentiment de la vida es pot només realitzar en solitud radical, gairebé monàstica, combatent la temptació del telefonet, de l’email i del sempre estar informat. O bé, en determinats llocs públics, en comunitat, com un dels que reivindica Claudio Magris a Microcosmi:

El cafè és una acadèmia platònica […]. En aquesta acadèmia no s’hi ensenya res, però s’hi aprenen la sociabilitat i el desencís. S’hi pot parlar, contar, però no és possible pre­dicar, fer-hi mítings, donar classe. Cadascú, a la seva taula, és proper i llunyà respecte als qui l’envolten.

Il caffè è un’accademia platonica […]. In quest’accademia non si insegna niente, ma si imparano la socievolezza e il disincanto. Si può chiacchierare, raccontare, ma non è pos­sibile predicare, tenere comizi, far lezione. Ognuno, al suo tavolo, è prossimo e distante rispetto a chi gli sta accanto.

Viure lentament ens permet de gaudir més. I dins aquest viure lent no hi ha res com la sobre­taula. Ja fa anys, quan jo treballava a la Universitat de Poitiers, el lector de rus, un bon amic d’o­rigen espanyol, que es deia Enrique López, em va convidar a dinar a casa seva i poc abans, amb un aire de misteri, em va anunciar “estará el viejo”. Aquest “viejo” va resultar ser el general Enri­que Líster. Va ser un dinar singular. Mentre dinàvem i m’introduïen en el misteri dels “cressons” (crèixams), el general explicava amb tota mena de detalls els últims dies de l’exèrcit de la Repú­blica, els moviments de les tropes, el profund sentiment de frustració que va sentir en haver de lliurar les armes a les tropes franceses que els esperaven a l’altra banda dels Pirineus al març del 1939. Mentre parlava s’anava engrescant i, de sobte, vaig poder comprovar que ja no érem a la frontera francesa, sinó molts quilòmetres enllà, uns mesos abans, en plena defensa de Madrid. Damunt les estovalles, que s’havien convertit en mapes de l’Estat Major, prenien vida els detalls més mínims de les operacions bèl·liques, com si tot allò hagués passat la setmana abans.

La vivacitat de l’explicació va fer que, fins i tot, sentís explosions llunyanes que torbaven la sagrada pau burgesa del diumenge a la província francesa, o que sentís una forta olor a pólvora. Em trobava -i no era la primera vegada- davant un testimoni de primera mà de la Guerra Civil. Com en un magnífic film de Jaime Camino, La vieja memoria, en el qual va concentrar una gran quantitat de testimonis orals d’aquesta mena, que els llibres de memòries publicats d’ençà de la mort de Franco han completat.

La lentitud, que llavors jo no coneixia, ens permet de gaudir de moments com aquest. I ens fa ser més conscients del present (i el seu passat). Com avui, 19 de juliol del 2007, que fa 71 anys de l’inici d’un conflicte esfereïdor. Com ens advertia Espriu en  Primera història d’Esther: “Eviteu el màxim crim, el pecat de la guerra entre germans”.

En el fons, saber viure la vida amb lentitud significa gaudir-ne al màxim. I permet de preparar­se per a una capacitat per a la sorpresa, que està molt relacionada amb aquests tres secrets. Potser el comú denominador d’aquests tres secrets (o principis) és el de saber entendre altres mons; mantenir una actitud de curiositat, oberta; acceptar l’altre, el desconegut.

Hi ha un sonet de Christophe Plantin que jo llegia cada cop que anava a visitar una amiga dels meus pares, Titit Cunill, una néta de Puig i Cadafalch, que vivia a París, perquè el tenia penjat darrere de la porta d’entrada. És un text que concentrava uns principis vitals que llavors no com­partia (o no entenia), però dels quals, amb el temps, he après a valorar-ne el sentit i que, amb totes les distàncies que són del cas, he fet meus.

LE BONHEUR DE CE MONDE LA FELICITAT D’AQUEST MÓN
Avoir une maison commode, propre et belle,
Un jardin tapissé d’espaliers odorans,
Des fruits, d’excellent vin, peu de train, peu d’enfans,
Posseder seul sans bruit une femme fidèle,
Tenir una casa còmoda, neta i bella,
Un jardí entapissat d’arbres odorants,
Fruita, vi excel·lent, poca activitat, pocs infants,
Estimar sol sense soroll una dona fidel,
N’avoir dettes, amour, ni procès, ni querelle,
Ni de partage à faire avec que ses parens,
Se contenter de peu, n’espérer rien des Grands,
Régler tous ses desseins sur un juste modèle,
No tenir deutes, amor, ni procés, ni baralla,
Ni haver de fer reparticions amb els parents,
Acontentar-se amb poc, no esperar res dels
Grans,
Ajustar les intencions segons un model just,
Vivre avecque franchise et sans ambition,
S’adonner sans scrupule à la dévotion,
Dompter ses passions, les rendre obéissantes,
Viure amb franquesa i sense ambició,
Lliurar-se sense escrúpol a la devoció,
Controlar les passions, fer-les submises,
Conserver l’esprit libre, et le jugement fort,
Dire son chapelet en cultivant ses entes,
C’est attendre chez soi bien doucement la mort.
Conservar l’esperit lliure, i el parer clar,
Dir el rosari mentre cultives els empelts,
És esperar tot sol ben dolçament la mort.
(trad. E. B.)

És un sonet potser per a gent gran, perquè ens parla de l’aurea mediocritas, la condició òpti­ma a mig camí de tot. L’aurea mediocritas és una locució de les Odes del poeta llatí Horaci (Odes 2, 10, 5), que significa “estar en una posició intermèdia”, entre l’òptim i el pèssim, entre el màxim i el mínim, i que exalta el rebuig de qualsevol excés i el respecte per la posició intermèdia. Quan el vaig llegir a vint anys em va fer una forta impressió. Confesso que no el vaig entendre, però amb el pas del temps, he descobert que adquireix un sentit pregon, cada dia que passa més savi.

Em retorna al que deia fa un moment, perquè per sobreviure hem de tenir una actitud oberta, però també cínica (en el bon sentit), crítica i atenta. Com deia Schopenhauer a L’art d’envellir o Senilia:

Qui viu molt de temps i veu passar dues o tres generacions d’éssers humans se sent com un espectador que assisteix a la funció dels saltimbanquis durant una festa major. Des­prés de veure el mateix espectacle dues o tres vegades seguides, els números, que eren estudiats per a una sola representació, un cop ha desaparegut la il·lusió i la novetat, ja no fan cap efecte.

Davant l’espectacle de la vida, on mai no manquen els saltimbanquis, és important adoptar una actitud d’escepticisme. Quan retorno a Catalunya, m’esperen els amics, m’adono de les meves limitacions, visc i menjo i parlo a poc a poc. La UPF m’ha permès de tornar per uns minuts al meu passat i d’evocar tres secrets que encara em fan respirar. A contracorrent. Pensaments d’un temps d’ahir que poden ser útils per a la vida futura d’uns joves graduats.

Enhorabona per haver acabat els estudis. Els desitjo molta sort.

Enric Bou

Brown University